Necochea en la historia: el crimen de las huellas dactilares

La recolección de huellas digitales a la hora de intentar esclarecer un delito es una imagen familiar para todos nosotros. Todos hemos visto películas o series en las cuales los policías rastrean minuciosamente alguna huella en la escena del crimen que permita esclarecer el delito. La mayoría seguramente sabrá que el impulsor de esta metodología vital de la criminología fue el antropólogo y policía Juan Vucetich, nacido en Croacia y que desarrolló toda su carrera profesional en Argentina, quien continuó y profundizó el estudio sobre las huellas dactilares iniciado por el antropólogo inglés Francis Galton. Lo que probablemente muchos no sepan es que la primera identificación de un crimen, y consecuentemente, la primera persona condenada a partir del estudio de evidencia otorgada por huellas dactilares, se produjo en Necochea, a fines del siglo XIX.

En el año 1892 un crimen sacudió ambas márgenes del Río Quequén, luego de que dos hermanitos de 4 y 6 años fueran hallados muertos en una habitación de la casa donde vivían. Su madre, Francisca Rojas, entre llantos, acusó a un vecino, de apellido Velázquez quien, según la madre, había atacado a la mujer (que presentaba un pequeño corte en su cuello) y asesinado brutalmente a sus hijos. Inmediatamente la policía detuvo al mencionado Velázquez, quien negó rotundamente su participación en el crimen. Sin pruebas concluyentes, la policía sometió a todo tipo de tormentos a Velázquez, obligándolo incluso a pasar una noche junto a los cadáveres de los pequeños, pero el acusado no dejó de manifestar su inocencia.

Mientras tanto, la investigación continuaba, y así fue que la policía supo de la existencia de otro hombre, al parecer amante de Francisca Rojas, quien, en alguna ocasión le habría manifestado que sólo se casaría con ella en caso de que la mujer abandonara a sus hijos. La policía sometió a interrogatorio entonces a Francisca, pero la mujer mantenía su versión y acusaba a Velázquez como el autor de los crímenes.

Cuando la investigación parecía encaminarse a un callejón sin salida llegó a nuestra ciudad un joven inspector de policía de apellido Álvarez, comisionado por la Jefatura de Policía para intentar esclarecer el crimen. Gracias a su investigación, Álvarez pudo comprobar que tanto Velázquez, como el amante de Rojas habían sido vistos en distintos lugares al momento de los crímenes. Registrando detalladamente la escena del crimen Álvarez descubrió una pequeña mancha de sangre en la puerta del dormitorio donde habían sido hallados los cadáveres. Álvarez recordó los estudios de su ex jefe Juan Vucetich sobre las huellas dactilares y decidió recortar el trozo de puerta con la mancha. Consultó con la madre de los pequeños, quien le aseguró que ella en ningún momento había tocado los cadáveres, por lo cual la huella ensangrentada sólo podía pertenecer al homicida. Así fue que hizo estampar a Francisca sus huellas dactilares sobre una hoja de papel y, de la comparación, se pudo comprobar que ambas huellas eran idénticas. Ante la evidencia irrefutable, la mujer acabó por confesar que ella misma había asesinado a sus hijos para poder casarse con su amante. De esta manera, Francisca Rojas se convirtió en la primera persona en la historia en ser condenada a partir de la evidencia otorgada por sus propias huellas dactilares, y nuestra ciudad entró en la historia de la criminología mundial.

El 37% de comercios no cobran con Debito en nuestra ciudad

El rubro gastronómico, hotelería, esparcimiento, turismo y comercio minorista, de acuerdo a relevamientos de ARBA, el 37% de este universo de contribuyentes no ofrece a los consumidores la posibilidad de pagar sus compras con tarjeta en nuestra ciudad. La sospecha es que gran parte de las operaciones de contado se hace en negro.

Gastón Fossati, director de Arba. explicó que “en función de lo que determina la Ley Impositiva 2019, los establecimientos que no cuenten con dispositivos que permitan a los clientes pagar de forma electrónica podrán ser sancionados con multas o clausuras, que serán decididas a través de la justicia”.

La obligación abarca a todos aquellos que prestan servicios, incluso los profesionales y rige desde el 1 de abril de 2018 a nivel nacional por disposición de la AFIP. Las multas van hasta los 300.000 pesos y el organismo recaudado puede llegar a clausurar el negocio. La medida de la AFIP que se enmarca en la ley 27.253, promulgada el 10 de junio de 2016.

Según la normativa vigente en el país, los contribuyentes que vendan o presten servicios a consumidores finales, en forma habitual, deben aceptar como forma de pago las tarjetas de débito o medios equivalentes. Para ello, tienen que contar con terminales electrónicas de punto de venta (POS, MPOS, PIN PAD, otros métodos o dispositivos). La obligación rige para todas las operaciones a partir de los $100.

Así las cosas de acuerdo al relevamiento, en Mar del Plata, el 40% no posee medios electrónicos de pago. En Pinamar es el 36%, en el Partido de la Costa, el 31%, en General Alvarado, el 39%; en Mar Chiquita, el 30%; en Maipú y San Cayetano el 37% no posee medios electrónicos de pago.

Rojas: “Se desarrolló el rediseño de la información turística y puesta en valor del lugar”

Mirador de la Escollera Norte: Puerto Quequén mar adentro

En una plataforma sobre el mar, el Mirador de la Escollera Norte presenta el único punto panorámico desde el mar hacia Necochea y Quequén.

El Presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Dr. Arturo Rojas, resaltó “la escollera Quequén de nuestra estación marítima se ha convertido en uno de los mejores destinos de paseo, recreación y descanso para los vecinos y turistas de nuestro Distrito. Es por eso que hemos llevado a cabo el rediseño de toda la información turística del lugar y la puesta en valor del Mirador” expresó.

“A través de la moderna cartelería informativa, distribuida en los tótems, los visitantes pueden informarse sobre la fauna marina de nuestro puerto, el Mural Reflejos, la operatoria y la historia portuaria”, afirmó el Dr. Rojas.

En la frontera de la tierra con el agua, se concibe una organización espacial que preserva y potencia las aperturas visuales al mar, el río, el puerto, la ciudad y las playas.

El Mirador panorámico cuenta con cartelería turística y con tres balcones: dos al mar y uno al interior portuario.

Un lugar privilegiado para observar la entrada y salida de los grandes buques, dirigidos por un remolcador de proa y otro de popa que guían las maniobras de la embarcación que amarra en el Puerto.

Asimismo, esta barrera contra las olas, que permite la quietud de las aguas del río, lo convierte en un sitio óptimo para la pesca variada, predominando el pejerrey, pez palo y palometa.

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