Durante este verano, 11 inspectores cubren de manera permanente toda la extensión del frente costero, desde el balneario Neptuno hasta Tres Arroyos, inclusive. El equipo tiene a su cargo la aplicación de la Ordenanza Municipal Nº 1894/89, que regula el uso del espacio público en la playa y continúa plenamente vigente.
Uno de los puntos centrales de la normativa es la prohibición de la presencia de animales en el sector balneario. Desde el área recordaron que las mascotas solo están permitidas en zonas sin balnearios, como el tramo comprendido entre las letras corpóreas de Necochea y el Camping, o desde la Bajada 4×4 hasta la Escollera, conocida como la playa de los Patos. En el resto del frente costero, la tenencia y circulación de animales está expresamente prohibida.
Asimismo, los inspectores intervienen ante el uso de pelotas y elementos de juego que puedan generar riesgos o molestias a otros bañistas, priorizando siempre la prevención de accidentes y el respeto entre quienes disfrutan de la playa.
El trabajo de control se complementa con una articulación constante con el cuerpo de guardavidas. Divididos por zonas, los inspectores reciben capacitación específica para colaborar en situaciones de emergencia, cumpliendo un rol clave durante los rescates.
Entre sus funciones se encuentran despejar sectores para facilitar la asistencia, organizar a los bañistas, formar cinturones humanos, habilitar salidas de emergencia y, de ser necesario, colaborar en el ordenamiento del tránsito para permitir el rápido traslado de personas hacia la posta sanitaria.
Con controles claros, presencia activa y un esquema de trabajo conjunto entre las distintas áreas, el Municipio apunta a garantizar una temporada de verano segura, ordenada y disfrutable, cuidando tanto a vecinos como a turistas en uno de los espacios públicos más concurridos y emblemáticos de la ciudad.