08/01/2026

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El chef con raíces necochenses que usa Inteligencia Artificial para revolucionar la gastronomía argentina

07/01/2026 09:50 | La gastronomía argentina vive una transformación silenciosa pero profunda, y uno de sus protagonistas tiene un fuerte vínculo con Necochea. Gonzalo Almada Massey, chef con raíces necochenses y radicado en la ciudad desde comienzos de los años 2000, se convirtió en un pionero en la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA) en la cocina, una herramienta que hoy recorre el país generando curiosidad, debate y nuevas formas de crear platos.



Con 49 años y una trayectoria que comenzó a los 18 como ayudante de pizzero, Almada Massey se formó en el Instituto Superior de Hotelería y Gastronomía Perito Moreno y sumó experiencia tanto en la Argentina como en España. Sin embargo, fue en Necochea donde consolidó su carrera profesional y su mirada innovadora sobre el oficio. Aquí trabaja actualmente en dos restaurantes —uno de ellos en un hotel cuatro estrellas— y desarrolla gran parte de las experiencias que luego lleva a otros puntos del país.

“El desafío siempre fue adaptarnos a lo que viene”, explica el chef, que desde hace dos años investiga y aplica algoritmos e IA en la creación de recetas. Lejos de reemplazar el rol humano, la tecnología se convierte en una aliada: permite calcular costos con mayor precisión, reducir desperdicios, optimizar tiempos de cocción y liberar espacio para la creatividad. “La IA cocina con datos, pero el sentimiento lo ponemos los humanos”, resume.

Desde Necochea al resto del país

El fuerte anclaje local es una de las marcas distintivas del trabajo de Almada Massey. En cada capacitación y experiencia gastronómica incorpora productos regionales, especialmente los del mar, una especialidad que conecta directamente con la identidad costera necochense. Esa impronta viaja con él en cada curso que dicta durante sus recorridas por el país, muchas veces en el marco de sus vacaciones, donde combina formación, cocina y divulgación.

Junto a un amigo, incluso creó una cocina móvil que les permitió cocinar en escenarios poco convencionales, como un catamarán sobre el río Paraná. Allí, y en otras provincias, la IA ayudó a diseñar platos innovadores que luego fueron aceptados por el público y, en algunos casos, incorporados a menús locales.

Uno de los ejemplos más llamativos surgió en Santiago del Estero: un chivito deshuesado relleno con pasta de merluza y langostinos, una combinación que parecía improbable pero que terminó siendo un éxito. En Paraná, durante el debut de las capacitaciones, nació “Hijos del agua”, un filet de dorado con salsa de langostinos y mejillones, acompañado por productos regionales entrerrianos y un vino local.

Necochea como base y laboratorio

Más allá de su proyección nacional, Necochea sigue siendo el punto de partida y el laboratorio creativo de Almada Massey. En la ciudad no solo aplica la IA en la cocina hotelera —donde experimenta con platos especiales y nombres de ficción— sino que además impulsa el trabajo colaborativo entre colegas. Un grupo de WhatsApp funciona como espacio de intercambio de experiencias y hasta como bolsa de trabajo, reforzando el entramado gastronómico local.

El vínculo del chef con Necochea no es solo laboral: es identitario. Sus raíces, su mirada sobre los productos del mar y su apuesta por la innovación encuentran en la ciudad el terreno ideal para crecer y proyectarse. Desde aquí, Almada Massey demuestra que la tecnología y la tradición no son opuestas, sino que pueden convivir para potenciar una gastronomía más creativa, eficiente y conectada con el territorio.

Así, desde Necochea, un chef con visión de futuro sigue marcando tendencia y posicionando a la ciudad como parte de una revolución que ya empieza a transformar la cocina argentina.