El hecho ocurrió el martes, minutos antes de las 20, cuando dos hombres de 42 y 46 años se encontraban sentados a metros del mar luego de salir del agua. Según reconstruyeron los investigadores, durante la charla uno de ellos había convidado varios cigarrillos. Sin embargo, cuando el otro volvió a pedirle uno más y recibió una negativa, la situación se descontroló.
Primero hubo insultos y empujones, pero rápidamente el conflicto escaló a golpes. El agresor tiró a la víctima al suelo y la golpeó violentamente ante la mirada atónita de otros veraneantes, algunos de los cuales intentaron intervenir mientras otros dieron aviso a la Policía.
Efectivos de la subcomisaría con jurisdicción en la zona arribaron al lugar y encontraron al hombre agredido con lesiones visibles y al atacante aún fuera de control. Tras constatar lo sucedido, procedieron a reducirlo y detenerlo en el lugar.
La causa quedó a cargo del fiscal de Flagrancia, Facundo De la Canale, quien dispuso la imputación por lesiones leves. El acusado fue trasladado a la Unidad Penal N°44 de Batán, mientras que la víctima recibió atención médica por las heridas sufridas.
El insólito episodio generó preocupación entre quienes se encontraban en la playa y volvió a poner en foco los hechos de violencia que, por motivos mínimos, alteran la convivencia incluso en espacios públicos y recreativos.