Días atrás, el presidente Javier Milei ratificó que La Libertad Avanza insistirá con el proyecto que había sido aprobado por Diputados pero que naufragó en la Cámara alta en mayo de 2025, tras el rechazo del kirchnerismo y el sorpresivo cambio de postura de los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut. Aquella votación quedó marcada por la celebración de la oposición en el recinto y por el impacto político que tuvo la caída de la iniciativa.
El proyecto de Ficha Limpia propone modificar las reglas de elegibilidad para cargos públicos, impidiendo que puedan ser candidatos quienes tengan una condena confirmada en segunda instancia por delitos contra la administración pública. En su momento, el alcance de la ley tenía un peso simbólico fuerte, ya que incluía a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, hoy con condena firme y cumpliendo prisión domiciliaria.
El escenario actual, sin embargo, es muy distinto. El interbloque oficialista del Senado, conducido por Patricia Bullrich, cuenta hoy con 21 senadores, cuando antes del 10 de diciembre apenas reunía entre seis y siete. Si bien ese número aún no alcanza para la mayoría absoluta, el Gobierno confía en sumar respaldos de bloques dialoguistas y legisladores provinciales.
Para llegar a los 37 votos requeridos, la Casa Rosada apunta principalmente a la Unión Cívica Radical, que aporta diez bancas, al PRO, con tres, y a un grupo de senadores provinciales que en votaciones clave suelen acompañar al Ejecutivo. En este esquema, incluso sin contar a los misioneros Arce y Rojas Decut —que esta vez prometen acompañar—, los números comienzan a cerrar.
Al repasar la votación de mayo de 2025, se observa que varios senadores radicales que apoyaron Ficha Limpia continúan en sus bancas: Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela (Corrientes), Maximiliano Abad (Buenos Aires), Flavio Fama (Catamarca), Eduardo Galaretto y Carolina Losada (Santa Fe), Mariana Juri y Rodolfo Suárez (Mendoza), y Daniel Kroneberger (La Pampa). A ellos se suman senadores del PRO como Martín Goerling Lara, Andrea Cristina y Victoria Huala, además de referentes de Provincias Unidas como Carlos “Camau” Espínola y Alejandra Vigo.
También aparecen como posibles apoyos los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, la tucumana Beatriz Ávila y otros legisladores provinciales. Con ese esquema, el conteo preliminar ya alcanza los 39 votos, sin considerar a senadores que asumieron en diciembre y que podrían sumarse a la iniciativa, lo que elevaría el piso a unos 40 apoyos.
En este contexto, todo indica que el desenlace dependerá más de la decisión política del Ejecutivo que de los números. Desde Balcarce 50 evalúan impulsar el tratamiento ya sea en eventuales sesiones extraordinarias en febrero o a partir de marzo, cuando se inicie el período ordinario. Diputados, aseguran, no sería un obstáculo.
Así, Ficha Limpia vuelve al centro de la escena parlamentaria con un panorama mucho más favorable que el del año pasado. Salvo una nueva sorpresa de último momento, el Gobierno cree que esta vez la ley podría finalmente convertirse en realidad.