Del encuentro participaron funcionarios de la Secretaría de Gobierno, el cuerpo de Guardaparques, Defensa Civil, la Dirección de Prevención y Monitoreo, la Secretaría de Obras Públicas, el EMSUR y Obras Sanitarias, conformando un esquema de trabajo transversal que permitirá una respuesta más rápida y eficiente ante la aparición de focos ígneos en distintos sectores del distrito.
Durante la reunión se analizó el estado actual de situación, los mecanismos de vigilancia preventiva, el despliegue territorial y la articulación operativa con los cuerpos de Bomberos. En ese marco, se destacó el trabajo del personal municipal capacitado y la inversión sostenida en móviles, equipamiento y maquinaria específica, herramientas que hoy permiten actuar con mayor eficacia en contextos de alta exigencia.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la preservación del Parque Miguel Lillo, considerado uno de los principales pulmones verdes de la ciudad y un espacio de altísimo valor ambiental. Las autoridades remarcaron que todos los recursos y esfuerzos del municipio están orientados a su cuidado, destacando el rol clave que cumple la Dirección de Guardaparques a través del rastrillaje permanente, la presencia constante en territorio y la detección temprana de posibles focos de incendio.
Desde el Ejecutivo advirtieron que las condiciones climáticas previstas —temperaturas elevadas, baja humedad, ráfagas de viento y abundante material combustible en zonas rurales y periurbanas— configuran jornadas de riesgo extremo, por lo que solicitaron a la comunidad extremar las medidas de prevención, evitar cualquier tipo de quema y dar aviso inmediato ante la presencia de humo o fuego, comunicándose al 100, 911 o 147.
La coordinación entre áreas y la colaboración ciudadana aparecen como claves para reducir riesgos y proteger tanto el ambiente como a la población en días de alta vulnerabilidad.