A través de un análisis difundido en su cuenta de Instagram, Kalfayan aseguró que “no hay elementos para certificar” que se haya tratado de un meteotsunami. En ese sentido, explicó que las condiciones meteorológicas no acompañan esa hipótesis, ya que “los vientos fueron muy calmos y no hubo variaciones importantes” que justifiquen un evento de ese tipo.
Además, el especialista señaló que, de acuerdo a los registros del Servicio de Hidrografía Naval, no se detectaron diferencias significativas en el nivel de marea durante el horario en el que se reportó la ola de gran magnitud, un dato clave para descartar el origen meteorológico del fenómeno.
Según Kalfayan, la explicación más probable estaría relacionada con una falla tectónica que se habría extendido mar adentro desde la zona de Sierra de los Padres, generando un desplazamiento repentino de grandes volúmenes de agua. “Muy posiblemente fue eso lo que provocó el movimiento del mar”, indicó.
El especialista describió que el comportamiento del agua fue compatible con ese tipo de evento: el mar se retiró durante algunos minutos y luego ingresó de manera abrupta, sorprendiendo a quienes se encontraban en la costa.
Mientras continúan los análisis para determinar con precisión qué originó el fenómeno, las declaraciones de Kalfayan abren una nueva hipótesis que se suma al debate científico y técnico sobre la ola gigante que generó alarma en la Costa Atlántica.