De acuerdo a un informe de la consultora Adcap, que recopiló estimaciones de Analytica (2,5%), Eco Go (2,3%), Equilibra (2,3%), FMyA (2,1%), Alphacast (2,2%) y Libertad y Progreso (2,6%), las expectativas se mantienen dispersas pero con una tendencia común hacia la desaceleración. En caso de confirmarse un 2,3%, la inflación volvería a niveles de octubre y cortaría una racha de aceleración que se inició en agosto de 2025.
Desde Libertad y Progreso señalaron que en enero se observó una desaceleración hacia las últimas semanas del mes. “En la primera y segunda semana se registraron incrementos del 0,8%, mientras que en la tercera semana el avance se moderó al 0,6%. Con esta dinámica, el mes se perfila a cerrar en torno al 2,6%”, indicaron.
Otro dato que fue destacado por el Gobierno fue la inflación mayorista de diciembre, que alcanzó el 2,4% y se ubicó por debajo de la minorista (2,8%). El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró ese resultado y sostuvo que se trata del nivel más bajo desde 2017, al atribuirlo al superávit fiscal, el control de la cantidad de dinero, la recapitalización del Banco Central y las medidas de desregulación.
Además, el equipo económico tomó decisiones orientadas a contener los precios en el inicio del año, como la postergación del nuevo esquema de subsidios a la energía, que estaba previsto para comenzar en febrero.
En el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas, uno de los de mayor peso en la canasta del Indec, también se observaron datos positivos. Según la consultora LCG, en la tercera semana de enero los precios de este segmento subieron apenas 0,2%, por debajo del 0,5% de la semana anterior. En las últimas cuatro semanas, la inflación promedio fue del 0,9%.
LCG destacó que la baja en panificados compensó parcialmente los aumentos en carnes y verduras, que registraron subas de 2,5% y 3,1% respectivamente. En contraste, los productos de panificación, cereales y pastas mostraron una deflación del 4,4%.
En diciembre, el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas había aumentado 3,1% y fue el de mayor incidencia en la inflación mensual, por encima de transporte y de vivienda y servicios básicos.
En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, las consultoras estimaron una inflación de 2% para enero y de 1,8% para febrero, aunque prevén un leve repunte en marzo, con un 1,9%, antes de volver a bajar en abril.
El presidente Javier Milei aseguró que hacia mediados de este año la inflación comenzará a “cero”, al sostener que los efectos de la política monetaria tienen un rezago de más de dos años. Según afirmó, para la segunda mitad de 2026 la suba de precios dejará de ser un problema central para la economía argentina.
Mientras tanto, el Indec publicará el dato oficial de enero con una nueva metodología de ponderación, lo que marcará un cambio en la medición del IPC y será clave para confirmar si la desaceleración proyectada por las consultoras se consolida en los números oficiales.