Un balance realizado por referentes de los sectores gastronómico, hotelero e inmobiliario de Mar del Plata expuso un escenario dispar durante el primer mes del año, con indicadores que no acompañan el relato oficial sobre una temporada récord. Según los datos relevados, el promedio global de ocupación hotelera en enero no superó el 65% y el consumo fue calificado como “moderado”.
Desde el Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata, su presidente Guillermo Rossi señaló que el desempeño de enero puede considerarse “positivo dentro del contexto”, aunque reconoció que se trató de una temporada sin picos extraordinarios. Detalló que durante la primera quincena la ocupación rondó el 60%, mientras que en la segunda subió hasta aproximadamente el 70%.
De cara a febrero, Rossi indicó que las reservas se mantienen en torno al 60%, con expectativas de un repunte durante el fin de semana largo de Carnaval, cuyos festejos se extenderán hasta el sábado 28 en distintos puntos de la ciudad.
Desde el sector hotelero y gastronómico, el secretario general de Uthgra Mar del Plata, Pablo Santín, describió el escenario como intermedio: “No es la mejor temporada de los últimos tiempos ni la peor si se la compara con la pandemia”. Sin embargo, remarcó que el consumo es bajo en relación con otros años.
“El movimiento de gente se nota, sobre todo por las fiestas del sur y el turismo joven, pero es un turismo distinto”, explicó. En ese sentido, señaló que gran parte de los visitantes más jóvenes no utiliza hoteles ni restaurantes: “Alquilan entre cinco o seis un departamento y hacen compras en supermercados”.
Santín precisó que el promedio general de ocupación hotelera en enero no superó el 65%, con algunos picos del 80% y casos aislados de hoteles cinco estrellas que alcanzaron el 100%. “Pero eso no representa al conjunto del sector”, aclaró.
Como contraste, recordó que la mejor temporada de la última década se dio hace tres años, cuando la ocupación promedio fue del 85% y hubo establecimientos con lista de espera. “Si tomamos ese período como referencia, esta temporada no es buena. Si la comparamos con la pandemia, sí”, evaluó.
El dirigente gremial resumió el panorama como una temporada “tranquila”, con expectativas puestas en los próximos fines de semana largos. “No es la que esperábamos, pero seguimos apostando a que el turismo se mantenga más fluido durante el año”, concluyó.
Mientras tanto, en la ciudad gobernada por La Libertad Avanza, los propios números del sector turístico muestran una realidad que se aleja del discurso nacional de una temporada plenamente exitosa y dejan al descubierto un verano con actividad moderada y consumo contenido.