Las tareas estuvieron orientadas a garantizar el correcto funcionamiento de estos dispositivos, que cumplen un rol fundamental en la seguridad de las maniobras de atraque. Las defensas neumáticas amortiguan el impacto entre los buques y los muelles, reduciendo riesgos tanto para las embarcaciones como para las estructuras portuarias.
Desde la estación marítima destacaron que el mantenimiento preventivo de estos elementos resulta clave para preservar la integridad de las instalaciones y asegurar una operatoria más segura y eficiente dentro del puerto.
Este tipo de intervenciones forma parte del trabajo permanente que se realiza en Puerto Quequén con el objetivo de mantener condiciones óptimas para el desarrollo de la actividad diaria, en un contexto de sostenido movimiento de buques y cargas.