03/02/2026

Opinión

no tienen cara

La “Necochea del NO”: Las caras de quienes buscan frenar la recuperación del Casino y de quien debe resolver

18:55 | La reciente presentación judicial para frenar la subasta del Complejo Casino volvió a encender la polémica en torno a uno de los proyectos más importantes para el futuro urbano y turístico de Necochea. La acción fue impulsada por la militante ambientalista Susana Laborde, con el patrocinio del abogado Juan Pablo Molina, mediante un recurso de amparo que pretende dejar al edificio en el mismo estado de abandono en el que se encuentra desde hace años.


por Benjamín Vázquez


El planteo recayó en el Juzgado Contencioso Administrativo a cargo del juez Carlos Alberto Herrera, magistrado de origen marplatense, quien deberá resolver si avala un nuevo freno judicial al proceso de subasta aprobado por ordenanza y decretos reglamentarios.

La presentación solicita que se revise si se cumplieron los requisitos de la Ordenanza 12.009/25 y los decretos 3569/25 y 18/26, pese a que en instancias anteriores la Justicia local ya había rechazado intentos similares de frenar el desarrollo del predio.

Lo llamativo del caso no es solo el contenido del reclamo, sino quiénes lo impulsan y desde dónde se decide. Un juez sin arraigo en la ciudad deberá definir si Necochea continúa con un edificio emblemático en ruinas o si puede avanzar hacia una recuperación integral del frente costero. La falta de vínculo territorial con la comunidad local vuelve inevitable el interrogante: ¿puede alguien ajeno a la realidad cotidiana de Necochea dimensionar el daño urbano, económico y turístico que implica mantener el Casino abandonado?

En el mismo sentido, también genera cuestionamientos el rol del abogado patrocinante, Juan Pablo Molina, quien se presta a motorizar una acción judicial que, en los hechos, no propone una alternativa superadora sino la continuidad del deterioro. No se trata de un proyecto ambiental ni de una propuesta de reconversión: se trata, lisa y llanamente, de frenar cualquier posibilidad de inversión.

Este nuevo recurso se inscribe en una seguidilla de intentos por judicializar el futuro del Casino, siempre con el mismo resultado buscado: que nada cambie. Que el edificio siga siendo una postal del abandono. Que el frente marítimo permanezca estancado. Que Necochea pierda oportunidades frente a otras ciudades que sí apuestan al desarrollo.

Desde el municipio ya se anticipó que se responderá el pedido de informes en tiempo y forma, con el objetivo de demostrar que el procedimiento se ajusta plenamente a derecho. La subasta fue autorizada por ordenanza y cuenta con respaldo administrativo y legal.

El debate de fondo no es jurídico: es político y urbano. De un lado, quienes sostienen que el Casino debe seguir como está. Del otro, quienes creen que Necochea merece recuperar uno de sus espacios más valiosos.

Laborde, Molina y ahora el juez Herrera quedan así expuestos como las caras visibles de lo que muchos ya denominan “la Necochea del NO”: un grupo reducido que, por acción u omisión, termina defendiendo el abandono como si fuera una causa noble.