La causa por el asesinato de Alejandra Fiorito, ocurrido en julio de 2020, dio un giro clave en los últimos meses y hoy tiene a una mujer detenida bajo una figura penal que prevé prisión perpetua. Así lo confirmó el fiscal Carlos Larrarte, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 30, en declaraciones al periodista Alejandro Sánchez en K2 Radio.
La imputada es Patricia Astesano, quien se encuentra alojada en la Unidad Penal N° 50 de Batán, acusada de homicidio doblemente agravado por alevosía y por el uso de arma de fuego. Según detalló el fiscal, la mujer no prestó declaración por recomendación de su defensa.
El avance decisivo en la investigación se produjo en septiembre de 2025, cuando en un allanamiento realizado por una causa ajena al homicidio se secuestró un revólver calibre .38 en el domicilio de Astesano. Ese hallazgo reactivó la pesquisa, ya que la mujer había sido mencionada en actuaciones iniciales de la causa como posible involucrada.
A partir de entonces se ordenaron pericias balísticas para determinar, en primer lugar, si el arma estaba en condiciones de disparar, y luego si coincidía con los proyectiles encontrados en el vehículo de Fiorito tras el ataque. Los estudios se realizaron primero en Necochea y posteriormente en Mar del Plata.
Mediante el uso de un microscopio comparativo, los peritos analizaron las marcas dejadas por el arma en los proyectiles y concluyeron que coinciden plenamente, en un procedimiento similar al cotejo de huellas dactilares. De este modo, se determinó que los disparos que causaron la muerte de Fiorito solo pudieron haber sido efectuados con el revólver secuestrado.
Si bien el arma no estaba registrada a nombre de Astesano, se encontraba en su posesión dentro del domicilio allanado, lo que refuerza la imputación en su contra. Con estos elementos incorporados al expediente, la causa avanza bajo una calificación que contempla la pena de prisión perpetua.
Fuente: EstaciónK2 y Alerta Alejandro