Según lo aprobado por el Concejo Deliberante, el producido de la subasta tendrá una asignación específica y controlada, con un fuerte impacto en obras para toda la comunidad. En ese marco, el 70% de los fondos será destinado a obras de infraestructura urbana, beneficiando a distintos sectores de la ciudad y no a un área en particular.
El secretario de Legal y Tecnica de la municipalidad, Ernesto Povilaitis, remarcó que este esquema surge de una norma pública, debatida y votada en el ámbito legislativo local, por lo que cualquier vecino puede acceder a su contenido y conocer con precisión hacia dónde irá cada peso que se obtenga con la operación.
“Todo esto fue ampliamente difundido y está al alcance de cualquier vecino que quiera informarse”, sostuvo el funcionario.
En tanto, el 30% restante será de libre disponibilidad, con prioridad en el sostenimiento de los servicios públicos esenciales, tal como lo establece la propia ordenanza.
Desde el Departamento Ejecutivo subrayan que no existe margen para interpretaciones discrecionales: el destino de los fondos está claramente determinado y sujeto a control institucional, con el objetivo central de transformar un espacio abandonado en una oportunidad concreta de desarrollo urbano.
En ese sentido, Povilaitis afirmó que la iniciativa impulsada por el intendente Arturo Rojas apunta a dejar atrás “la Necochea del no” y avanzar hacia una ciudad con desarrollo y oportunidades.
“No podemos seguir siendo rehenes de un grupo minúsculo que se opone sistemáticamente a cualquier transformación. La subasta del Complejo Casino es una herramienta legal, transparente y necesaria para que Necochea vuelva a crecer”, concluyó.