Durante el procedimiento, se secuestraron dos iPhones y herramientas técnicas utilizadas para vulnerar la seguridad de los dispositivos y reincorporarlos al mercado ilegal.
La investigación se inició a raíz de la denuncia de una adolescente a quien le habían robado su mochila, que contenía un iPhone 13. Gracias a las tareas de inteligencia y al rastreo por geolocalización del aparato, los investigadores identificaron un domicilio en la calle 72 donde se realizaban las actividades ilícitas. Con las pruebas reunidas, el Juzgado de Garantías N° 2, a cargo de Aída Lhez, autorizó el allanamiento.
Durante el registro de la vivienda, los efectivos encontraron los equipos de telefonía y las herramientas de software y hardware utilizadas para desbloquearlos. En el lugar fue identificada una mujer de 34 años, quien quedó imputada por el delito de “Encubrimiento Agravado por el Ánimo de Lucro”. La mujer no fue detenida, pero permanece vinculada al proceso penal mientras la investigación continúa para determinar si existen más implicados en la presunta red de comercialización de objetos robados.