La movilización, caracterizada por un clima festivo y de reivindicación, solicitó un trato igualitario en las distintas esferas del Estado, así como también en el ámbito judicial y en las fuerzas de seguridad. Como cada año, los participantes expresaron su pedido de políticas públicas que garanticen inclusión y no discriminación.
El recorrido se inició en la zona de la Rambla, avanzó por la Peatonal 83 y luego pasó frente a la Comisaría Tercera y la parroquia Nuestra Señora de Lourdes. Posteriormente, la columna se desplazó por calle 6, donde también se acercó a los Tribunales de Justicia, para continuar por las inmediaciones del Complejo Casino y regresar finalmente al sector lindero a la Rambla.
Durante la marcha se vivió un momento de tensión en la intersección de las calles 85 y 6, cuando una persona arrojó una piedra hacia la manifestación e impactó contra uno de los participantes. A pesar del incidente, la movilización continuó su recorrido.
Este año, además, se incorporaron nuevas consignas vinculadas a la lucha antifascista y antirracista, ampliando el mensaje político y social de la convocatoria.
La Marcha del Orgullo volvió así a ocupar las calles de la ciudad como una expresión pública de reclamo, visibilidad y celebración de la diversidad.
Foto Alejandro Sanchez