10/02/2026

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La Libertad Avanza se desmiente sola: su “vocería” niega el proyecto que su propio concejal anunció públicamente

17:09 | Las contradicciones internas de La Libertad Avanza en Necochea quedaron expuestas de manera bochornosa. Mientras el concejal Eduardo Caballero habló en el Concejo Deliberante y luego con la prensa de un “proyecto enorme” para modificar el régimen de habilitaciones comerciales y avanzar en una nueva planificación urbana, la autodenominada “Vocería de La Libertad Avanza” salió a desmentir que exista proyecto alguno, asegurando que “no se presentó ningún proyecto relacionado”.



La escena no solo roza el ridículo político: revela desorganización, amateurismo y una preocupante liviandad institucional.

En sus declaraciones, Caballero fue claro. Habló de “reflotar” un plan urbano-ambiental, de avanzar hacia una “rezonificación”, de otorgar habilitaciones por plazos determinados (dos o cuatro años) y de poner en discusión una nueva ordenanza para reorganizar la ciudad, especialmente en relación con boliches y locales nocturnos en la zona de playa. No fue un comentario al pasar: describió lineamientos, objetivos y plazos de trabajo legislativo.

Sin embargo, horas después, la “vocería libertaria” difundió un comunicado en el que negó la existencia de cualquier proyecto y acusó al oficialismo de otorgar habilitaciones como “favores”, poniendo en duda no solo a los funcionarios políticos sino también a los empleados de carrera del municipio, que son quienes tramitan y controlan los expedientes administrativos.

La contradicción es total:
– Un concejal anuncia públicamente un proyecto y su contenido.
– La propia fuerza política lo niega por redes sociales.

O Caballero habló sin respaldo de su espacio, o la vocería miente. Ambas opciones son igual de graves.

El trasfondo del conflicto se vincula con la nota publicada por Necochea Digital, que expuso que el bloque libertario pretendía “regular” por ordenanza un sistema de habilitaciones temporarias que ya existe desde 2018. Es decir, presentar como novedad algo que está plenamente vigente en la normativa municipal. La reacción libertaria no fue aclarar el error técnico, sino negar directamente que hubiera proyecto, pese a que su concejal ya lo había explicado en detalle.

Más delicado aún es el enfoque político del discurso. Caballero no solo cuestionó criterios urbanísticos: puso en tela de juicio la forma en que se otorgan habilitaciones en Necochea, insinuando prácticas discrecionales. Con ello no solo apunta contra el Departamento Ejecutivo, sino que desacredita implícitamente a la estructura administrativa municipal, integrada por trabajadores que cumplen procedimientos establecidos por ordenanza y decreto.

La “vocería”, por su parte, profundizó esa línea al hablar de “favores” y “costumbres del bloque del intendente”, sin aportar una sola prueba concreta. El mensaje es peligroso: instala sospechas generales sobre el funcionamiento del Estado municipal sin respaldo documental, alimentando un clima de desconfianza hacia las instituciones.

El resultado político es demoledor:
– Concejales que desconocen ordenanzas vigentes.
– Militantes que se arrogan una “vocería” informal.
– Comunicados que desmienten a sus propios representantes.

Lejos de mostrarse como una fuerza con “visión a largo plazo”, La Libertad Avanza exhibe una alarmante improvisación. No hay estrategia común, no hay coherencia discursiva y no hay respeto por la palabra institucional.

Cuando un concejal anuncia un proyecto y su propio espacio dice que ese proyecto no existe, el problema ya no es técnico ni jurídico: es político. Y profundo.

Una vez más, La Libertad Avanza en Necochea demuestra que su principal dificultad no es la ciudad que dicen querer ordenar, sino su propia incapacidad para ordenar su discurso, su acción legislativa y su relación con la verdad.


Audio Alejandro Sanchez