15/02/2026

Nacionales

Caputo anticipa meses críticos para las finanzas públicas y advierte a las provincias por la falta de recursos

09:44 | La caída real de la recaudación y las señales de agotamiento del crédito complican el frente fiscal. El Gobierno enfrenta un trimestre sin margen mientras espera los dólares del agro.



El ministro de Economía, Luis Caputo, transmitió a gobernadores y autoridades porteñas un diagnóstico preocupante sobre la situación fiscal: el Estado nacional atravesará un trimestre con fuertes restricciones de caja debido a la caída de la recaudación y a las crecientes dificultades para acceder al financiamiento.

“Vamos a tener un trimestre sin plata”, habría sido el mensaje que el funcionario repitió en reuniones reservadas, en el marco de las negociaciones por deudas pendientes y transferencias a las provincias. La advertencia se da en un contexto en el que varias jurisdicciones denuncian retrasos en los giros nacionales y falta de asistencia ante situaciones críticas, como incendios, conflictos salariales y pagos a prestadores de salud.

El primer foco de tensión es la recaudación. Según datos difundidos por ARCA, los ingresos de enero alcanzaron los 18,33 billones de pesos, con un aumento nominal interanual del 22%, pero una caída en términos reales frente a la inflación. De este modo, se acumulan seis meses consecutivos de retroceso real y se registra el peor nivel en más de una década ajustado por precios.

Los tributos vinculados a la actividad económica muestran señales de enfriamiento. El IVA creció por debajo de la inflación y su componente aduanero cayó, reflejando una menor dinámica del comercio exterior. El impuesto a las Ganancias y el impuesto al cheque apenas lograron sostenerse en términos reales, mientras que los aportes a la Seguridad Social también quedaron rezagados, evidenciando la pérdida de poder adquisitivo del empleo formal.

En paralelo, se profundizan los reclamos por la falta de transferencias discrecionales. Los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) no registran envíos desde diciembre y organismos como el PAMI mantienen demoras en pagos a prestadores, especialmente en el interior del país.

El segundo frente de dificultad es financiero. Durante 2025, la emisión de deuda privada en dólares permitió reforzar la oferta de divisas y facilitó compras de reservas por parte del Banco Central de la República Argentina. Sin embargo, esa dinámica empezó a mostrar límites: en pocas semanas se concentraron emisiones por más de 1.300 millones de dólares y luego el acceso al crédito externo volvió a restringirse.

Analistas advierten que el mercado local comienza a saturarse y que las empresas logran refinanciar vencimientos, pero con dificultades para obtener fondos frescos destinados a inversiones de largo plazo. La combinación de riesgo país elevado y la condición de mercado de frontera reduce el interés de inversores internacionales.

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) estimó que en enero la recaudación nacional que queda en manos del Tesoro cayó casi 8% real interanual, mientras que la coparticipación a provincias y a la Ciudad de Buenos Aires retrocedió más del 6%.

A este escenario se suma un factor estacional: la demora en el ingreso de los dólares del complejo agroexportador. El grueso de la liquidación se concentra entre abril y junio, con soja y maíz como principales aportantes. Si bien se proyectan exportaciones relevantes para el año, el ritmo efectivo dependerá del clima y de las decisiones de los productores, que evalúan precios y tipo de cambio antes de vender.

Con menos ingresos, financiamiento limitado y a la espera de divisas del campo, el ajuste vuelve a aparecer como la principal herramienta para sostener el equilibrio fiscal que promueven el presidente Javier Milei y su ministro de Economía. El mensaje de Caputo a las provincias confirma que el próximo trimestre será clave para medir la resistencia del programa económico y la capacidad del Gobierno para sostener su estrategia en un contexto de creciente tensión social y financiera.