La obra fue anunciada por el gobernador Axel Kicillof durante la última Conferencia de Verano realizada en Quequén y es resultado de gestiones sostenidas por el intendente Arturo Rojas, quien desde el inicio de su mandato advirtió que la falta de capacidad eléctrica era el principal freno para la radicación de industrias, comercios y nuevos emprendimientos urbanos.
Durante aquel anuncio, el mandatario provincial remarcó que el déficit energético era un obstáculo estructural: señaló que sin electricidad suficiente no es posible atraer inversiones privadas ni expandir la actividad económica. También subrayó que se trata de una obra que solo puede ser afrontada con intervención estatal, dada su magnitud y su costo millonario.
La futura ET Quequén aportará una potencia de 2×30 MVA y permitirá mejorar el servicio en Necochea, Lobería y Balcarce. Su impacto será especialmente significativo en el área portuaria, ya que dará respuesta a la creciente demanda del Puerto de Quequén, uno de los complejos marítimos más relevantes del país.
Con esta ampliación de capacidad, se abrirá la posibilidad de que se instalen nuevas plantas procesadoras, aceiteras y molinos, además de habilitar a las terminales existentes a incorporar silos, sistemas de carga automatizados y equipamiento de mayor porte, hoy limitados por el suministro eléctrico disponible.
Desde la Provincia informaron que la estación utilizará tecnología GIS (Gas Insulated Switchgear), especialmente diseñada para entornos con alta corrosión salina, lo que permitirá reducir fallas y extender la vida útil de la infraestructura.
El proyecto es ejecutado por la UTE Proobra–ECOP y cuenta con un esquema de financiamiento mixto: el 76% de los fondos proviene del CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) y el 24% restante es aportado por el Gobierno bonaerense.
Una vez finalizada, la estación se integrará al sistema eléctrico provincial operado por TRANSBA S.A., consolidando una red de transporte más robusta y confiable para toda la región sudeste.
Con esta obra, Necochea se encamina a dejar atrás décadas de restricciones energéticas, sentando las bases para un perfil productivo más diversificado, con mayor capacidad industrial, mejores condiciones para el turismo y un servicio eléctrico acorde a las necesidades de los vecinos y del entramado económico local.