Los primeros avisos llegaron desde la zona sur, en sectores como Faro Norte y Chapadmalal, poco después de las 8. Con el correr de los minutos, se sumaron testimonios desde barrios más céntricos como La Perla y Plaza Mitre, donde también se percibió el sacudón.
“Fueron unos segundos, pero tembló toda la casa”, relató un vecino, mientras que otros señalaron que el movimiento activó alertas en sus teléfonos celulares. En varios casos, los residentes aseguraron que se movieron camas, muebles y objetos dentro de las viviendas.
Según datos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica, el fenómeno alcanzó una magnitud aproximada de 4,3. Especialistas indicaron que el epicentro se habría ubicado en la zona comprendida entre Miramar y Chapadmalal.
Desde Defensa Civil confirmaron que se recibieron múltiples llamados de vecinos asustados y que se realizaron inspecciones preventivas en edificios. “Hubo un movimiento perceptible desde el continente, estamos asistiendo a personas que se alarmaron”, señalaron.
En el operativo también trabajaron la Prefectura Naval Argentina y el Servicio Meteorológico Nacional, aunque aclararon que no se registraron daños materiales ni personas heridas.
El geólogo Federico Isla explicó que se trató de un evento sísmico de magnitud moderada y remarcó que, si bien podría haber réplicas menores, no existe riesgo de tsunami. “Se localizó entre Miramar y Chapadmalal, por lo que puede generar algo más de oleaje, pero no hay alertas mayores”, indicó.
Las autoridades mantienen el monitoreo de la situación, mientras recomiendan a la población conservar la calma y reportar cualquier anomalía estructural en edificios o viviendas. El episodio volvió a poner en agenda un fenómeno poco habitual para la región, que generó sorpresa y preocupación entre los marplatenses.