22/02/2026

Economía

NO HAY PLATA

Sube la mora en los hogares y el crédito pierde fuerza como motor del consumo

09:52 | Un informe basado en datos del Banco Central advierte que casi uno de cada cuatro deudores tiene atrasos en sus pagos. El fenómeno es más fuerte en financieras no bancarias y plantea un escenario restrictivo para 2026.



El endeudamiento de las familias argentinas muestra señales de agotamiento. Un informe elaborado a partir de datos de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina revela que la mora alcanzó niveles elevados y pone en duda la capacidad del crédito para seguir sosteniendo el consumo en el próximo año.

Actualmente, unas 20,5 millones de personas —alrededor del 60% de la población adulta— mantienen algún tipo de financiamiento activo. Esto representa un incremento interanual cercano al 8%, equivalente a casi dos millones de nuevos deudores. Sin embargo, ese crecimiento vino acompañado por un fuerte deterioro en la calidad de los pagos.

La irregularidad total de la cartera de hogares se ubica en torno al 13%, aunque con marcadas diferencias según el tipo de entidad. En los bancos, la mora alcanza el 8,8%, mientras que en las entidades no financieras —como fintech, plataformas digitales y tarjetas comerciales— se eleva al 24,6%, casi el triple.

La expansión del crédito tampoco fue pareja. Las personas endeudadas solo con entidades no financieras crecieron 18% en el último año, mientras que quienes dependen exclusivamente de bancos se redujeron 4%. En tanto, los deudores con compromisos en ambos segmentos aumentaron 29%, lo que refleja una mayor dependencia del financiamiento para sostener el consumo.

También se incrementó el peso de la deuda sobre los ingresos. El financiamiento promedio pasó de representar 1,5 salarios formales a fines de 2024 a 2,5 salarios hacia el cierre de 2025. En términos prácticos, los hogares sumaron el equivalente a un salario más en obligaciones financieras.

El impacto es más fuerte en los sectores de menores recursos. Uno de cada cinco créditos inferiores al millón de pesos presenta atrasos superiores a dos meses, mientras que en los préstamos de más de diez millones la mora se reduce al 11,9%. Aunque los créditos pequeños concentran casi la mitad de las operaciones, explican menos del 5% del monto total prestado.

Medido por cantidad de personas, el cuadro resulta aún más preocupante: el 24% de los deudores tiene problemas para cumplir con sus pagos, lo que implica un aumento de diez puntos porcentuales respecto de fines de 2024. Es decir, casi uno de cada cuatro adultos endeudados se encuentra en situación irregular.

El deterioro no se explica principalmente por quienes ingresaron recientemente al sistema. Si bien los nuevos tomadores de crédito acumularon deudas por más de 3 billones de pesos, su aporte a la suba de la mora fue reducido. La mayor parte del empeoramiento provino de deudores previos que vieron afectada su capacidad de pago por la pérdida de poder adquisitivo.

De cara a 2026, el margen para que el crédito vuelva a impulsar el consumo aparece limitado. Con más personas endeudadas, mayores niveles de mora y cuotas que pesan más sobre los ingresos, la evolución del mercado dependerá en gran medida de una recuperación sostenida del salario real y de la trayectoria de las tasas de interés.

En ese contexto, el crédito deja de ser un simple amortiguador frente a la caída del consumo y empieza a perfilarse como un factor adicional de fragilidad para la economía doméstica. Sin mejoras en los ingresos, el endeudamiento podría transformarse en una nueva restricción para la actividad.