Un intenso operativo de búsqueda y rescate se mantiene activo en el Atlántico, frente a la provincia de Río Negro, tras el hundimiento del pesquero Heleno A en aguas del Golfo San Matías. Como consecuencia del siniestro, cuatro tripulantes fueron rescatados con vida, mientras que el maquinista —identificado como Carabajal— permanece desaparecido.
La embarcación había zarpado el miércoles por la noche desde el puerto de San Antonio Oeste con destino a Puerto Quequén, donde iba a ser desguazada. Navegaba en convoy junto al pesquero Marina Z cuando comenzó a presentar desperfectos técnicos que se agravaron rápidamente y terminaron provocando su hundimiento en cuestión de minutos.
Fue la tripulación del Marina Z la que dio aviso de la emergencia y logró rescatar a cuatro de los cinco marineros. Tras el operativo inicial, los sobrevivientes fueron trasladados a la Terminal de Servicios Portuarios Patagonia Norte S.A., donde recibieron asistencia médica preventiva y, según el parte oficial, se encuentran en buen estado general.
La Prefectura Naval Argentina activó de inmediato el protocolo SAR (búsqueda y rescate) por persona desaparecida y desplegó medios marítimos y aéreos en la zona del siniestro.
Participan del rastrillaje los guardacostas GC-69 “Río Paraná” y GC-26 “Thompson”, con apoyo de embarcaciones pesqueras que operaban en las inmediaciones. Además, intervienen un avión de la Estación Aérea Comodoro Rivadavia y un helicóptero con base en Viedma, que realizan sobrevuelos y tareas de búsqueda de superficie.
Las autoridades informaron que el operativo continuará mientras las condiciones climáticas lo permitan, aunque las bajas temperaturas del agua en el Golfo San Matías reducen las probabilidades de supervivencia con el paso de las horas, lo que vuelve crítica cada instancia del rastrillaje.
Desde la organización Ni Un Hundimiento Más señalaron que el buque no se encontraba en operatoria comercial ni en tareas extractivas, sino que era trasladado para su desguace debido a sus condiciones.
El episodio volvió a poner en agenda los riesgos de la actividad pesquera y la necesidad de reforzar los controles de seguridad en la flota. El caso evoca antecedentes trágicos como el hundimiento del ARA Repunte en 2017, que marcó un antes y un después en materia de normativas, incluyendo la obligatoriedad de trajes térmicos y mejoras en los sistemas de emergencia.
En paralelo al operativo de búsqueda, se inició una investigación para determinar con precisión las causas que desencadenaron el colapso del Heleno A.