A través de la Resolución 101/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, el organismo aprobó la metodología operativa del nuevo régimen, en línea con el Decreto 943/25 que unificó los subsidios energéticos a nivel nacional. La normativa comenzará a aplicarse en las facturaciones realizadas desde el 1 de febrero de 2026.
El nuevo esquema reemplaza la segmentación implementada en 2022 —que dividía a los usuarios residenciales en tres niveles de ingresos (N1, N2 y N3)— por una única categoría de beneficiarios: aquellos hogares que requieran asistencia del Estado para acceder al consumo indispensable de energía. Bajo este paraguas se incluyen tanto usuarios de gas natural como de gas licuado de petróleo (GLP) en garrafas de 10 kilos y de gas propano distribuido por redes, incorporando también a los usuarios de GLP por redes al sistema de subsidios.
En ese marco, quedaron derogadas diversas resoluciones dictadas en 2020 y 2025, así como el programa de Tarifa Social Federal de Gas y las bonificaciones para entidades de bien público, cuyos beneficiarios pasarán a integrarse al nuevo esquema unificado.
La medida impacta en distribuidoras, subdistribuidoras, productoras del Plan Gas.Ar y en Energía Argentina S.A. (Enarsa), al redefinir el procedimiento para declarar los volúmenes de gas con y sin subsidio y la liquidación de compensaciones. El organismo dispuso además nuevos modelos de declaraciones juradas que las empresas prestadoras deberán presentar para verificar los consumos alcanzados por el régimen.
El sistema mantiene los bloques de consumo base establecidos en resoluciones previas y contempla bonificaciones generales sobre el precio del gas, además de un descuento adicional extraordinario de hasta el 25% durante 2026 para los beneficiarios del SEF.
Con estos cambios, el Gobierno avanza en la centralización y simplificación del esquema de subsidios energéticos, con un enfoque focalizado en los usuarios que acrediten necesidad de asistencia estatal.