El hecho ocurrió durante la madrugada de un martes, entre las 3 y las 3.25, en avenida 75 entre 74 y 76, frente a un corralón de materiales.
Según las primeras averiguaciones, Fontela habría sido citado al lugar a través de Facebook para concretar una presunta transacción vinculada a estupefacientes. Sin embargo, la situación derivó en un violento ataque en el que varias personas lo habrían perseguido y golpeado brutalmente.
De acuerdo con testimonios y elementos reunidos por la investigación, la víctima habría sido perseguida durante varias cuadras antes de ser atacada.
Cuando los efectivos policiales llegaron al lugar encontraron al hombre tendido en el suelo sin signos vitales, y poco después personal médico confirmó su fallecimiento.
Las cámaras de seguridad municipales registraron una pelea a piedrazos entre varias personas, imágenes que resultaron clave para avanzar en la identificación de los presuntos responsables.
La causa está a cargo de la fiscal Verónica Posse, del Ministerio Público Fiscal de Necochea, quien interviene tanto en relación con los imputados mayores de edad como con los menores involucrados.
Hasta el momento, la situación judicial de los sospechosos es la siguiente:
Dos hombres adultos (de 20 y 30 años aproximadamente) permanecen detenidos, luego de que la jueza de Garantías Aída Lhez ordenara su detención.
Un adolescente de 17 años tiene prisión preventiva, medida que fue concedida por el Juzgado de Garantías del Joven tras un pedido de la fiscalía. El joven permanece alojado en el Centro de Contención de Menores de Batán.
Un menor de 15 años, debido a su edad y condición de no punible, cumple una medida de seguridad en el complejo de Batán.
Dos mujeres mayores de edad que habían sido mencionadas en la investigación recuperaron la libertad, aunque continúan vinculadas al proceso.
Desde la fiscalía indicaron que continúan realizándose diligencias investigativas y pericias, además de analizar prendas de vestir y otros elementos secuestrados durante allanamientos realizados por el Grupo Técnico Operativo (GTO) de la Comisaría Primera, con apoyo de otras dependencias policiales.
El objetivo es determinar con precisión el grado de participación de cada uno de los involucrados.
Mientras avanza la investigación, la familia de Fontela continúa reclamando justicia.
Su madre, Miriam, describió el ataque como un episodio de extrema violencia y aseguró que su hijo fue “lapidado”.
“La vida nos sorprendió con algo que no es natural: la muerte de un hijo, y menos de la manera en que murió Matías”, expresó con profundo dolor.
Según trascendió de los datos de la autopsia, el hombre sufrió graves traumatismos de cráneo y pérdida de masa encefálica.
“A mi hijo lo lapidaron. Lo corrieron varias cuadras y en ese trayecto tenés tiempo de darte cuenta de que lo que estás haciendo está mal. Fue a traición y con ensañamiento”, relató.
La mujer también agradeció el acompañamiento de vecinos de Necochea, instituciones educativas, la Comisaría de la Mujer, la Fiscalía, el Juzgado de Familia, el municipio y al secretario de Gobierno Jorge Martínez.
En medio del dolor, Miriam enfrenta además un nuevo desafío: hacerse cargo de sus tres nietos de 5, 7 y 9 años, quienes quedaron bajo su tutela tras el crimen.
“Fuimos a buscarlos y estaban en un estado de abandono total. Hoy estamos todos rotos como familia, pero tengo que estar entera por ellos”, afirmó.
Por su parte, Franco Fontela, hermano de la víctima, también expresó públicamente el pedido de justicia.
“Queremos justicia por Mathías Fontela, quien fue asesinado brutalmente por un grupo de personas que lo atacaron sin que pudiera defenderse”, manifestó.
La familia remarca que no busca una compensación económica, sino que los responsables reciban una condena.
“No buscamos una restitución económica porque nada me devuelve a mi hijo. Solo necesito que estén presos para tener la tranquilidad de que no habrá justicia por mano propia”, concluyó Miriam.