El funcionario admitió el hecho durante una entrevista televisiva y justificó la situación con una explicación que generó fuertes cuestionamientos. “Quería que mi mujer me acompañe”, sostuvo, al tiempo que aseguró que la presencia de Angeletti no implicó gastos para el Estado.
Según explicó Adorni, su esposa ya tenía previsto viajar a Nueva York y había adquirido por su cuenta un pasaje aéreo valuado en 5.345 dólares. Sin embargo, al modificarse su propia agenda para trasladarse a Miami, decidió pedir que ella se sumara al viaje.
“Ella viajaba a Nueva York, había comprado un pasaje por su cuenta, pero después como yo iba a Miami pedí que me acompañara. No le sacamos un peso al Estado”, afirmó. También aseguró que los gastos de hotel, comida y movilidad durante la estadía corren por su cuenta. “Es mi mujer. Estamos alojados en el mismo hotel. Comida y movilidad salen de mi bolsillo”, remarcó.
La polémica se desató luego de que Angeletti fuera vista participando de una visita oficial a la tumba del Rebe de Lubavitch, en el barrio de Queens, junto al presidente Milei y otros integrantes de la comitiva, pese a no ocupar ningún cargo público.
Las explicaciones de Adorni se ampliaron durante una entrevista con el periodista Eduardo Feinmann, quien lo consultó sobre la coherencia de la decisión con los cuestionamientos que el propio oficialismo suele hacer sobre el uso de recursos del Estado.
“¿Vamos a caer en lo mismo que usted criticaba, esto de que ‘con la mía…’?”, le preguntó el conductor. Ante ello, el jefe de Gabinete respondió: “Estás equivocado. Yo vengo una semana a deslomarme acá, cinco días a deslomarme como todos los que vienen a Nueva York. Yo quería que mi esposa me acompañe porque es mi compañera de vida y porque me da una mano”.
El funcionario también aclaró que su esposa no regresará en el avión presidencial, sino en un vuelo de línea, con el objetivo de evitar nuevas críticas.
Desde la oposición, las repercusiones no tardaron en llegar. El diputado nacional Esteban Paulón presentó un pedido de informes para conocer quién pagó el traslado y cuál fue el rol de Angeletti durante la gira oficial.
“Solicitamos la copia del manifiesto de vuelo. Allí figura el listado de los pasajeros que subieron al Tango 01 y, en caso de que estuviera la esposa de Adorni, tendrán que dar explicaciones incluso en la Justicia porque no corresponde”, señaló el legislador.
Lejos de bajar el tono de la discusión, Adorni respondió con una frase que volvió a encender la polémica: “Que lo denuncien”, afirmó.
La controversia reavivó el debate sobre los límites entre los privilegios personales de los funcionarios y el uso de recursos del Estado durante viajes oficiales, en medio de una gira presidencial que ya había generado cuestionamientos desde distintos sectores políticos.