La medida de fuerza, impulsada por gremios como AGD-UBA, Conadu Histórica y ADUBA, impacta en universidades de todo el país y se da en reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y una urgente recomposición salarial.
En diálogo con el programa “Código Abierto” de K2 Radio, la secretaria de la sede Quequén, Marcela Mastrocola, explicó el complejo escenario que atraviesa el sistema universitario. “El mejor lugar para los docentes es en el aula. Nosotros queremos enseñar, investigar y formarnos, pero estas medidas son necesarias y nos duelen”, expresó.
Mastrocola advirtió que el presupuesto universitario sufrió una fuerte caída en los últimos años, pasando del 1,5% del PBI en 2015 a apenas el 0,6% en la actualidad. “La situación es muy difícil. Hay una ley que garantiza el funcionamiento mínimo de las universidades y no se está cumpliendo”, remarcó.
Además, señaló que los salarios docentes han sufrido una importante pérdida frente a la inflación: “El sueldo de los docentes universitarios ha perdido cerca del 50% de su poder adquisitivo”, indicó.
El conflicto impacta de lleno en el inicio de clases en la sede local, generando incertidumbre entre estudiantes y docentes, en un contexto de creciente preocupación por el financiamiento del sistema universitario público.