El procedimiento más importante fue llevado adelante por el Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría 3ª, que tras una investigación exhaustiva logró esclarecer siete hechos delictivos ocurridos en distintos puntos de Necochea. Las tareas incluyeron trabajo de campo, análisis de redes sociales y revisión de cámaras de seguridad.
Como resultado, se realizaron cuatro allanamientos simultáneos con resultados positivos: se secuestraron armas blancas utilizadas en los robos, prendas identificadas en registros fílmicos, celulares, cigarrillos, golosinas, guantes, herramientas y otros elementos vinculados a los hechos. Además, en uno de los domicilios se halló marihuana.
Por disposición del Ministerio Público Fiscal, fueron aprehendidos dos jóvenes de 19 años, mientras que un menor de 15 fue imputado sin medidas de restricción de libertad.
A los detenidos se los vincula con una seguidilla de delitos que incluye cinco robos —principalmente a kioscos y remiseros, varios de ellos con armas blancas y en grupo— y dos hurtos agravados, uno en grado de tentativa. La investigación determinó que se trataba de una banda organizada que operaba en distintos sectores de la ciudad utilizando violencia e intimidación.
En paralelo, otro hecho fue esclarecido en cuestión de minutos. Un repartidor fue víctima de un hurto mientras descargaba mercadería en una cervecería ubicada en calle 4 entre 85 y 87. Delincuentes le sustrajeron una campera y una riñonera con documentación y dinero.
Tras el llamado al 911, la rápida intervención policial y el apoyo del sistema de monitoreo municipal permitieron identificar al sospechoso a través de las cámaras. Minutos después, fue interceptado en la zona de avenida 10 entre 77 y 79 con parte de los elementos robados en su poder.
Posteriormente, también se logró recuperar la riñonera descartada en una galería de avenida 2, con toda la documentación de la víctima en su interior. El sujeto fue detenido y quedó a disposición de la Justicia.
Ambos procedimientos reflejan el trabajo coordinado entre fuerzas policiales, fiscalías y el sistema de monitoreo urbano, que permitió esclarecer hechos que generaban preocupación en distintos sectores de Necochea.