La decisión fue tomada luego de que los clubes que debían actuar como locales enviaran los informes correspondientes sobre el estado de sus campos de juego, muchos de los cuales quedaron seriamente afectados por el agua. Ante este panorama, la entidad resolvió priorizar la integridad física de los jugadores y el normal desarrollo de la competencia.
Inicialmente se había anunciado la suspensión de algunos encuentros —como el partido entre Gimnasia y Defensores en todas sus categorías— y la reprogramación del fútbol infanto-juvenil para el martes 24 de marzo. Sin embargo, tras nuevas evaluaciones del estado de las canchas y el pronóstico climático, la Liga determinó dejar sin efecto esa reprogramación y suspender la fecha completa.
De esta manera, todos los partidos previstos para el fin de semana, incluidos los del domingo y lunes, serán reprogramados en su totalidad para el próximo fin de semana, respetando los mismos días y horarios que estaban establecidos originalmente.
Desde la organización señalaron que la medida busca evitar riesgos para los jugadores y preservar los terrenos de juego, que resultaron muy afectados por las lluvias.
Así, el inicio oficial del campeonato local deberá esperar unos días más, a la espera de mejores condiciones climáticas que permitan el desarrollo normal de la competencia.