02/04/2026

Economía

NO HAY PLATA

Deuda en alerta: la morosidad en créditos familiares alcanza niveles récord en Argentina

04:51 | El nivel de incumplimiento en los créditos a familias alcanzó un récord histórico en la Argentina y encendió señales de preocupación en el sistema financiero. Según un informe del economista Alejandro Sangiorgio, la morosidad trepó al 10,6%, cuadruplicando los niveles registrados un año atrás y acumulando 15 meses consecutivos de aumento.



El fenómeno impacta con mayor fuerza en los sectores más vulnerables. De acuerdo a datos del Banco de la Provincia de Buenos Aires, uno de cada cinco créditos menores a un millón de pesos se encuentra en situación irregular. En ese segmento, la morosidad alcanza el 21,9%, casi el doble que en los préstamos de mayor monto.

Además, el informe advierte un fuerte deterioro en el sistema no bancario. Las fintech y billeteras virtuales registran niveles de mora del 23,9%, más del doble que los bancos tradicionales, en un contexto de tasas de interés más altas y acceso más flexible al crédito.

El problema se concentra principalmente en líneas de consumo. Los préstamos personales presentan una morosidad del 13,2%, mientras que las tarjetas de crédito alcanzan el 11%, con subas marcadas en comparación con el año anterior.

Este escenario está directamente vinculado a la caída del poder adquisitivo y a tasas de interés que se mantienen por encima de la inflación, lo que deteriora la capacidad de pago de los hogares y empuja a un mayor endeudamiento.

El impacto también se extiende al sector empresarial. Aunque con menor intensidad, la morosidad corporativa llegó al 2,8% a comienzos de 2026. Sin embargo, la situación es dispar: mientras las grandes empresas muestran niveles bajos (2,1%), las pymes alcanzan cifras cercanas al 10%, evidenciando mayores dificultades financieras.

El deterioro ya comienza a sentirse en el sistema financiero. Los bancos endurecieron las condiciones para otorgar créditos y desaceleraron su crecimiento, que pasó de expandirse a tasas cercanas al 100% real en 2025 a apenas un 25% anual en 2026.

Además, la rentabilidad del sector cayó con fuerza: el retorno sobre el patrimonio (ROE) bajó al 3,9%, muy por debajo del 19,2% del año anterior.

En términos de personas, el panorama es aún más preocupante: cerca del 25% de los deudores presenta dificultades para cumplir con sus obligaciones.

El informe concluye que el aumento de la morosidad no responde a un fenómeno pasajero, sino a un problema estructural derivado del desajuste entre ingresos y costo del crédito. En este contexto, advierten que la situación podría impactar en el consumo y frenar la actividad económica durante 2026.