Según detallaron las autoridades, el fenómeno responde a una combinación de factores climáticos que afectan directamente el normal escurrimiento del cauce. Por un lado, las intensas lluvias de los últimos días generaron un importante aporte de agua desde la cuenca alta, incrementando significativamente el caudal del río.
A esto se suma el ingreso de fuertes vientos del sector sudeste, que provocan un ascenso extraordinario de la marea marítima. Este fenómeno actúa como un “tapón” natural en la desembocadura, impidiendo que el río descargue su caudal hacia el mar con normalidad. Como consecuencia, el agua avanza sobre las zonas más bajas de la costa, generando desbordes y acumulación sobre la calzada.
Desde Defensa Civil indicaron que el tránsito en los sectores afectados continuará restringido hasta que las condiciones de viento y marea permitan restablecer el drenaje natural del río.
En este contexto, se reiteró un importante pedido a la comunidad: evitar acercarse a las márgenes del río y no intentar atravesar zonas anegadas. Advirtieron que la fuerza de la corriente y el estado de las calles pueden representar un riesgo grave tanto para peatones como para conductores.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y no descartan nuevas medidas preventivas en caso de que persistan las condiciones climáticas adversas.