La llegada de la aeronave se produjo de manera inesperada, luego de que debiera desviarse de su ruta original debido a las fuertes tormentas que afectaban la zona de Ezeiza, donde tenía previsto aterrizar.
El episodio generó sorpresa y expectativa, ya que se trata de la primera vez que un avión de estas características opera en la ciudad. El aeropuerto marplatense funcionó como alternativa y respondió sin inconvenientes, evidenciando su capacidad para recibir aeronaves de gran porte.
El Boeing 787, uno de los modelos más modernos de la aviación comercial, tiene capacidad para alrededor de 300 pasajeros y mide cerca de 60 metros de largo. Es utilizado habitualmente en vuelos internacionales de larga distancia, lo que resalta aún más la relevancia de su presencia en Mar del Plata.
Además, el avión pertenece a la compañía Aeroméxico, marcando también la primera operación de esta aerolínea en el aeropuerto local.
Especialistas destacaron que este tipo de situaciones no solo evidencian la infraestructura disponible en la ciudad, sino que también contribuyen a posicionar a Mar del Plata dentro del mapa aerocomercial, abriendo la puerta a futuras operaciones de mayor escala.