Durante su alocución, el acusado comenzó pidiendo disculpas a su hijo Benjamín “por esa madrugada” y por “el dolor que le produje a muchas personas”. En ese marco, también extendió sus disculpas a su entorno familiar, mencionando a sus padres, sobrinos, primos y tíos.
Al referirse a la víctima, Cerfoglio sostuvo: “La amé, la amo y la amaré toda mi vida, es la mujer de mi vida”, reafirmando el vínculo que los unía. Además, expresó que no deja de pensar en lo ocurrido: “El día que sucedió todo esto no lo dejo de pensar, la sueño todos los días. Nunca quise que terminara así, de esta forma triste nuestras vidas”.
El juicio llega a una instancia clave luego de los alegatos. Por un lado, la fiscalía solicitó la pena de reclusión perpetua para Cerfoglio, mientras que la defensa pidió que el hecho sea considerado como un intento de homicidio.
Ahora, el tribunal deberá definir la sentencia en un caso que ha generado fuerte conmoción y expectativa.