Durante la audiencia, la fiscalía —a cargo de Marcos Bendersky— y el abogado de la familia de la víctima, Juan Pablo Ióvine, solicitaron la pena de reclusión perpetua para el imputado, Héctor Javier Cerfoglio. En sus exposiciones, describieron el ataque como un acto de “salvajismo y desprecio por la vida humana”, haciendo hincapié en la brutal golpiza que recibió Magalí, quien sufrió más de 30 patadas.
Uno de los puntos más impactantes del proceso fue la confirmación de la causa de muerte: según las pericias, Magalí Vera falleció por ahogamiento en las aguas del río Quequén. Esto indica que aún estaba con vida —aunque inconsciente producto de la agresión— cuando el vehículo en el que se encontraba fue arrojado al agua.
La jornada también incluyó el informe del perito Juan Ibarra, quien presentó una reconstrucción científica y visual de la secuencia de los hechos ocurridos el 1° de diciembre de 2024. Además, se reprodujeron imágenes de cámaras de vigilancia y un audio en el que la víctima pedía auxilio y advertía que Cerfoglio “la iba a matar”, en uno de los momentos más dolorosos del juicio para sus familiares.
Por su parte, la defensa, encabezada por el abogado Javier Mengochea, intentó reducir la calificación del delito. Propuso considerar el hecho como tentativa de homicidio agravado en concurso real con homicidio culposo, solicitando una pena de 20 años de prisión.
El imputado participó de la audiencia de manera virtual desde el penal de Batán y brindó sus últimas palabras, aunque durante gran parte del proceso permaneció sin visibilidad.
Tras la finalización de los alegatos, los jueces Luciana Irigoyen Testa, Ernesto Juliano y Diego Mónaco dieron por cerrado el debate. Ahora, la expectativa está puesta en la lectura del veredicto que se conocerá el próximo lunes por la mañana y que definirá la responsabilidad penal de Cerfoglio en un caso que ha marcado profundamente a la comunidad de Necochea.