El funcionario explicó que el episodio dejó en evidencia un deterioro estructural que no es nuevo. “No es un hecho aislado, sino la manifestación visible de un problema de larga data”, señaló, en relación al impacto del agua y el paso del tiempo sobre la base del paseo costero.
A partir de lo ocurrido, el municipio decidió avanzar con un proyecto de recuperación que no se limitará a reparaciones superficiales, sino que buscará soluciones de fondo. En ese sentido, Furno detalló que la intervención contempla reforzar la estructura, mejorar el sistema de drenaje y renovar la superficie de la Rambla.
Además, el plan incluye mejoras en iluminación, accesibilidad y circulación, con el objetivo de modernizar uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad. “No se trata solo de arreglar lo que se rompió, sino de evitar que vuelva a suceder”, remarcó.
El hundimiento, registrado en un tramo sensible, generó preocupación por el riesgo para peatones y por el impacto en un punto clave para vecinos y turistas. En ese marco, el funcionario vinculó la obra con la necesidad de adaptar la infraestructura a eventos climáticos cada vez más intensos.
“La Rambla es un lugar emblemático, muy utilizado. Recuperarla también significa fortalecer la actividad económica y el perfil turístico de Necochea”, afirmó.
Finalmente, Furno sostuvo que esta intervención forma parte de una política más amplia de puesta en valor del espacio público, con obras que apunten no solo a resolver urgencias, sino a brindar soluciones duraderas.