El hecho comenzó en Chascomús, cuando efectivos policiales detectaron un vehículo sospechoso que, al advertir la presencia de los agentes, emprendió la fuga. A partir de allí se desató una persecución a alta velocidad que incluyó maniobras peligrosas como cruzar semáforos en rojo y esquivar autos.
La situación se trasladó rápidamente a la Ruta 2, en medio de un intenso tránsito por el regreso del fin de semana largo. En ese contexto, y ante un operativo cerrojo montado por la policía a la altura de Lezama, el conductor tomó una decisión extrema: giró en U y comenzó a circular en contramano.
Milagrosamente, no se registraron heridos pese al altísimo riesgo generado. La persecución terminó cuando el vehículo perdió el control y quedó detenido sobre el cantero central.
Los dos ocupantes fueron aprehendidos en el lugar y se constató que el automóvil tenía pedido de secuestro por hurto en La Plata.
La causa fue caratulada como resistencia a la autoridad y encubrimiento. Sin embargo, tras ser indagados por la Justicia, ambos sospechosos recuperaron la libertad, lo que generó sorpresa teniendo en cuenta la gravedad del episodio.