En el marco de una extensa reunión de comisión en el Concejo Deliberante, de la que participaron el intendente Arturo Rojas y funcionarios del área de Salud como Andrea Perestiuk, Camilo Maciel y Carina Mazzeris, se expuso un diagnóstico unánime: el sistema sanitario atraviesa una situación crítica.
“Pudimos contextualizar la situación y es bastante crítica”, sostuvo Almada, quien remarcó que el principal problema es la falta de profesionales. En ese sentido, detalló que actualmente hay apenas 14 médicos para cubrir toda la semana, lo que genera serias dificultades para sostener las guardias y cubrir licencias o vacaciones.
“Debería haber tres médicos por guardia, pero hoy hay solo dos para la emergencia, lo que evidencia un faltante constante”, explicó, marcando la gravedad del escenario.
La edil también profundizó sobre las dificultades para atraer profesionales a la ciudad y a las localidades del interior. “No es fácil conseguir a alguien que quiera ir. El médico en el pueblo se siente solo porque no tiene la complejidad diagnóstica que hay en el Hospital Ferreyra”, señaló.
A esto se suma un factor social que desalienta la radicación: “En el interior, te tocan el timbre en tu casa a las 10 de la noche”, describió, en referencia a la alta demanda y la falta de límites entre la vida profesional y personal.
Durante el encuentro también se abordaron cuestiones económicas vinculadas al sistema de salud, como los recursos que llegan por coparticipación y el recupero de gastos a través de obras sociales. Según indicó Almada, se trabaja en mejorar los tiempos de pago de las prestadoras para fortalecer la sostenibilidad del sistema.
Finalmente, la presidenta de la comisión hizo un llamado a la unidad política para afrontar la problemática. “Nos pusimos a disposición del Ejecutivo. Aunque tengamos obra social, todos usamos en algún momento la salud pública. Debemos buscar la solución para que ningún ciudadano deje de tener ese acceso por derecho, que es un derecho humano”, concluyó.