Los choferes se declararon en estado de alerta y movilización y llevaron adelante una asamblea gremial que derivó en la paralización total de los recorridos de las distintas líneas que operan en ambas ciudades.
Según trascendió, la protesta estaría vinculada a la falta de pago de los salarios correspondientes al último mes trabajado. La situación afecta a los empleados de las dos empresas privadas que tienen a su cargo la prestación del servicio de transporte público en el distrito.
Ante este escenario, los delegados sindicales resolvieron avanzar con la medida para visibilizar el reclamo y exigir una pronta solución al conflicto salarial.
La interrupción del servicio generó inconvenientes entre cientos de vecinos que utilizan diariamente los colectivos para trasladarse a sus lugares de trabajo, establecimientos educativos y distintos puntos de Necochea y Quequén.
Hasta el momento no se informó oficialmente cuándo se normalizará la prestación, mientras continúan las gestiones para destrabar el conflicto y garantizar el pago de los haberes reclamados por los trabajadores.