Opinión | Concejo en comisión, una herramienta para que nada cambie

Por Nazareno Cruz, implacable observador de la realidad necochense

Después de una semana de deliberaciones y de idas y venidas tras conocerse los dichos del presidente del Concejo Deliberante, Ernesto Mancino, en un diálogo con el intendente Facundo López sobre como distribuyó la pauta publicitaria y lo que piensa sobre uno de los concejales, los ediles sometieron a Mancino a un Concejo en Comisión, como pena por la difusión de sus indiscretas palabras.

Sin duda que la idea era tenerlo en el ojo de la tormenta al titular del cuerpo por la mayor cantidad de tiempo posible, vaya a saber con qué intención. Algunos para que pague el costo político – lo pagó-, algunos para empujarlo a presentar una renuncia y otros por simples adoradores de House of Cards como dijo el propio Mancino.

El tema fue, que mientras propios y extraños estuvieron pendientes de esta jugada, llego el día del Concejo en Comisión. Para el cual se había generado una expectativa interesante en el ambiente político.

Y como se esperaba el Concejo en Comisión no alcanzó a cubrirlas, es más muchos de los cuestionamientos ni siquiera fueron respondidos, las cosas más jugosas ni siquiera se trataron debido a que no estaban en el temario, que no eran otras que las afirmaciones que durante toda la semana pasada había dicho el propio Mancino.

Este respondió lo que quiso y pudo y el resto de los Concejales estuvieron sorprendentemente complacientes, es más muchos ni siquiera participaron del debate y otros no fueron.

Además, hubo situaciones más que extrañas como consultas referidas al presupuesto -el mismo que aprobaron los ediles a principios de año- o afirmaciones que indicaban que este tema le interesaba mucho a la población.

En resumidas cuentas, Muchos ruidos y pocas nueces para con una cuestión, que pareció terminada el pasado viernes o eso es lo reflejado. Por consiguiente, después de una semana agitada, desde el lunes todo sigue igual.

No fue un circo, ni una puesta en escena, pero es necesario que ahora se ponga el mismo énfasis en cuestiones de relevancia directa en la población, de manera que se promueva la participación en las comisiones, se enriquezca el debate y los proyectos para que la población continué viéndose representada en cada una de las bancas.

Un tipo que sabe que una descripcion esta hecha para decir algo que no termina siendo nada.

Opinión | Más vale tarde que nunca

*Por Dr. Alberto Esnaola

La reciente firma del Intendente Municipal con el Ministro de Seguridad de la Provincia para dar de baja el funesto sistema de Policía Municipal que se inició con el aún más funesto Gobernador Scioli, nos lleva decir con alivio MÁS VALE TARDE QUE NUNCA.

Sólo puede explicarse en el contexto de una candidatura presidencial pretender disimular un tema tan profundo como es la inseguridad, creyendo que esta pueda solucionarse con una batería de leyes o peor aún con cambios o denominaciones administrativos en la conducción de las fuerzas de Seguridad.

Pero como la intención de esta columna es mucho más modesta me remitiré a lo que me solicitaron los responsables editoriales, no sin por ello obviar el contexto en que se dio la discusión.

Hace cuatro años, luego de más de dos décadas de conducción provincial del Peronismo bonaerense, en donde Cafiero, Duhalde en dos períodos, Ruckauf con Rico, un período y medio de Solá y dos de Scioli, se fracasó estrepitosamente en todos los indicadores sociales que nos fijemos, a saber: Educación Pública, Salud, Justicia, Seguridad, Vivienda, Trabajo etc etc.

Los indicadores de Seguridad cayeron a niveles de violencia, delito, droga, complicidad policial y política nunca antes conocidos. Pasamos de la Mejor Policía del Mundo a la Mano Dura de Aldo Rico, la Bonaerense I, II de Arslanian hasta llegar  a Policía de cercanía o municipal, en definitiva al sistema vigente en el Siglo XIX. Si señores lo “nuevo” era volver al Siglo XIX.

Como era de prever todo se volvió un fracaso, que hoy esperemos se corrija, aunque hayamos perdido mucho tiempo.

POLICIA MUNICIPAL Y CONSULTA POPULAR

El Concejo Deliberante de Necochea a instancias de un Proyecto del Bloque de la UCR, que finalmente se aprobó por la unanimidad, promovió de modo novedoso una CONSULTA POPULAR, con CUATRO DEBATES OBLIGATORIOS que de modo trascendente fueron televisados y moderados de modo desinteresado por CANAL 4.

Es bueno recordar que la posición “políticamente correcta” era estar a favor de la Policía Municipal, es más en privado y luego públicamente todos creían que el SI se impondría con holgura. Máxime cuando el Partido Fe, el Massismo y el propio Frente para la Victoria avalaban dicha posición.

Desde el radicalismo como proponentes nos comprometimos a trabajar por su NO aprobación. Pero a respetar la voluntad de lo que expresara la mayoría en la CONSULTA POPULAR, no sólo porque creìmos  que era lo correcto, Ética y Políticamente, sino que también ese había sido el compromiso en la Consulta Popular del Beagle en 1985, y fue por ello que los argumentos del proyecto aprobado por el Concejo Deliberante se remitían a los de la Consulta Popular de 1985.

La Consulta arrojò un resultado sorpresivo en favor del NO de 66% a 33% del SI. También es legítimo expresar que solo votaron alrededor de 2900 necochenses, pero eso no podía invalidar dicho resultado. Los debates fueron públicos y televisados, se pudo votar en dos días y hubo libertad para hacerlo.

Pero creo yo, entrando en valoraciones susjetivas, seguía siendo más fácil “interpretar” que quienes no participaron seguramente estaban a favor y que el resultado de la Consulta no era medida, utilizando el “eufemismo” de no ser una muestra valida.

Con esto se consiguió, a mi juicio, un doble efecto negativo, tal como lo exprese en la sesión en la que se aprobó la Policía Municipal desoyendo el resultado de la Consulta, por un lado que la gente crea que su opinión no cuenta y por el otro deslegitimar la democracia semi-directa, lo vinculante de la Consulta no es una norma que la haga obligatoria es el contrato entre representante y representado que se suscribe al dar su palabra a quien aspira a representar.

Cuando alguien que aspira a representar los intereses de la mayoría, puede votar en favor de: la restricción horaria del bingo,  la creación de una Tasa, o llamar a una Consulta Popular y con la misma frescura dos años después hacer todo lo contrario, no merece el favor del voto de la gente.

Quien trabaja de ese modo no sólo carece de convicciones, sino que más grave aún, sólo representa sus intereses personales sin importarle lo que piensan sus representados. De ahí a la frustración hay un solo paso.

Hoy, luego del estrepitoso fracaso del sistema, en donde más de cinco jóvenes murieron en accidentes caseros manipulando armas, donde no lograron un reconocimiento social válido a su labor profesional y sin la capacitación ni preparación necesaria se les impuso una responsabilidad para la cual no estaban preparados, parece volver todo a su cauce con su derogación. Igual el tiempo las vidas perdidas y el dinero mal gastado no se recuperan.

Más vale tarde que nunca, el Concejo Deliberante puede oír cuatro años más tarde, autorizando al intendente a dar de baja la POLICIA MUNICIPAL, una VERDAD QUE SE IMPONIA A GRITOS.

 

¡Necochea despertá! ¿Qué más nos tiene que pasar? 

Por Nazareno Cruz, implacable observador de la realidad necochense

A mitad de semana una lamentable noticia conmocionó y movilizó a los ciudadanos de Necochea. La muerte del entrañable comerciante, Guillermo Depierro será un hecho difícil de olvidar y si algo ha dejado en claro este suceso es que Necochea pide justicia y exige que no suceda nunca más.

Eso y el triste sentimiento de resignación que nos invade fue el tema de conversación durante los días siguientes en todos los ambientes de la ciudad.

Palabras como “¿qué más nos tiene que pasar? ¿Cómo se termina todo esto? ¿Quién tiene la culpa? ¡Nos merecemos vivir en paz!, fueron frases oídas durante toda la mañana del jueves en charlas compartidas por todos los sectores sociales. Una vulnerabilidad que desestabilizó a muchos ciudadanos.

De a poco fue trascendiendo lo que habría sucedido en la casa de la calle 67, detalles crueles y escabrosos que se asemejan a cualquier escena de un cuento policial pero que eran impensables vivirlas en nuestra tranquila Necochea.

No deja de asombrar la facilidad e inmediatez con que se ataca a las víctimas, dudando de los testimonios y buscando explicaciones del por qué de semejante atrocidad infringida. Como si una persona pudiera “dar motivos” para que le realicen semejante asalto.

“somos rehenes de la inseguridad” declaró nuestro Intendente que se ha visto afectado en muy poco tiempo por varios episodios violentos en su familia. Se sumó al reclamo popular y pidió que la justicia realice su trabajo.

Marcha y movilización.

Al día siguiente de la noticia por las redes sociales se convocó a una marcha bajo el lema de “Que se haga justicia”. A todas las familias de Necochea y Quequén se les cruzó la idea de “nos podría haber pasado a nosotros” empatía que no parecen tener los encargados de velar por nuestra seguridad e impartir justicia.

Fue lamentable la forma con la que el día posterior al hecho miembros de la justicia y algún Policía salieron a negar en los medios que la víctima hubiera sufrido golpes, según lo que decía la autopsia. Estaban más preocupados por negar que hubiera sufrido violencia física que por poner esas mismas fuerzas en encontrar a los responsables del homicidio.

Cualquiera que estuvo, aunque sea un segundo en una investigación de algo, sabe que las primeras 24 horas son claves para esclarecer el hecho. Ojalá se puedan encontrar a los culpables y en generar las condiciones para que no se repitan hechos como este.

Para terminar, como mensaje, dejamos estas palabras sentidas y auténticas: “Entraron a robar algo que no existía… y me robaron más de lo que pudieron… que fue mi papá” fue el desconsuelo que expresó la hija de Guillermo Depierro, a través de las redes sociales y que nos envolvió a todos en un angustiante sentimiento de desprotección.

Elegido por nuestros editores