Tras la dura derrota, se espera fuerte presión sobre el dólar en la apertura de hoy

Algunos analistas consideraban que en las primeras negociaciones podría saltar a $50. ¿Venderá reservas el Banco Central para sofocarlo?

El dólar avanza 10,1% en el transcurso de 2019.
El dólar avanza 10,1% en el transcurso de 2019.

El primer veredicto del mercado tras la fuerte derrota del oficialismo será la apertura del dólar, a partir de las 10. Los primeros pronósticos de sociedades de Bolsa que circularon ayer por la noche, al divulgarse una diferencia cercana a los 14 puntos, hablaban de una apertura a niveles cercanos a los $50, tras haber cerrado a $46,35 el viernes.

La estabilidad cambiaria de los últimos meses estuvo sustentada en una supuesta mejora de Mauricio Macri en las encuestas. Hasta ayer la especulación era que la brecha con Alberto Fernández podría ser incluso inferior a 3%. Pero las PASO marcaron una realidad totalmente diferente, en principio no incorporada en los precios de los activos financieros, incluyendo la cotización del dólar.

Las incógnitas son múltiples apuntando a la apertura del mercado. ¿Qué hará el titular del Central, Guido Sandleris? En principio se estima que continuará con la misma estrategia de las últimas semanas: es decir, vendiendo futuros y subiendo la tasa para absorber todos los pesos posibles y evitar mayor presión sobre el tipo de cambio.

Pero nada asegura que tenga éxito en conseguirlo. Por lo tanto el principal interrogante es si estará dispuesto a vender reservas, algo para lo que está habilitado según se negoció con el FMI a fines de abril pasado. Hasta las PASO el BCRA consiguió controlar a la divisa y con eso se pensó que aumentaban las chances de reelección de Macri. Una estrategia que a la vista del resultado electoral no dio el resultado esperado.

Alberto Fernández, ayer
Alberto Fernández, ayer

Si efectivamente en la apertura el aumento del tipo de cambio se acerca al 10%, pondría en riesgo además el proceso de desinflación que se venía verificando en los últimos meses. Por lo tanto, el Gobierno tendría incentivo para evitar que se produzca un descalabro mayor de las variables financieras que termine contagiando a la economía real. Ayer se especulaba con posibles cambios de Gabinete, aunque suenan demasiado tarde para –como mínimo– llevar tranquilidad a los mercados.

Por otra parte, la expectativa está puesta también en el riesgo país, que se descuenta tendrá un fuerte salto. Tras haber descendido de los 800 puntos a fines de la semana pasada, las miradas estarán puestas en la magnitud del incremento después de las PASO. No sería extraño que vuelva a niveles de 1.000 puntos, con lo que los bonos argentinos pasarían a rendir alrededor de 15% anual en dólares y los de mediano y largo plazo posiblemente cerca de 20%.

 Las incógnitas son múltiples apuntando a la apertura del mercado. ¿Qué hará el titular del Central, Guido Sandleris? En principio se estima que continuará con la misma estrategia de las últimas semanas, es decir vendiendo futuros y subiendo la tasa

Habrá que seguir muy de cerca las señales de Fernández, tras la gran elección y ya muy cerca de convertirse en nuevo presidente de la Nación. Él también tendrá responsabilidad a partir de ahora para generar serenidad en los mercados, explicar cuál es su plan de Gobierno y qué piensa hacer con el acuerdo con el FMI, el dólar y otras cuestiones.

A partir de ahora, lo más probable es que los mercados estén más atentos a los anuncios de Alberto Fernández que a las propias decisiones del Gobierno. El problema es que la transición hasta diciembre es larga, hay varios meses por delante y la gobernabilidad en este período será un tema complejo.

Con Martín Guzmán en Economía y Matías Kulfas en Producción, Alberto Fernández completó su gabinete

En principio, el presidente tendrá 21 ministros que serán presentados hoy durante una conferencia de prensa que se hará en sus oficinas de Puerto Madero

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Alberto Fernández iniciará su mandato presidencial con un gabinete de 21 ministros, confiaron a Infobae cinco futuros miembros del gobierno peronista. Martín Guzmán será superministro de Economía, a cargo de negociar la deuda externa, mientras que Matías Kulfas ocupará la cartera de Producción, pieza clave de la administración que iniciará Alberto Fernández desde el 10 de diciembre.

Guzmán es doctor en Economía, trabaja junto al Premio Nobel Joseph Stiglitz y edita el Journal of Globalization and Development. El futuro ministro tiene contactos en Wall Street y en el Fondo Monetario Internacional, y propuso a Alberto Fernández una “fórmula argentina” de negociación de la deuda externa que permita ganar tiempo para no caer en default e iniciar así un ciclo de crecimiento lento.

Alberto Fernández evaluó la inexperiencia política de Guzmán versus su conocimiento académico y sus relaciones en el mercado financiero de Manhattan, y optó por designarlo como superministro de Economía. Esta elección ministerial, clave para el futuro del gobierno peronista, fue respaldada por Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa.

Martín Guzman, futuro superministro de Economía
Martín Guzman, futuro superministro de Economía

Matías Kulfas manejará la cartera de Producción. Kulfas tiene experiencia política -perteneció al Grupo Callao-, es doctor en Ciencias Sociales de Flacso, trabajó en el Ministerio de Economía, en el Banco Nación y en el Banco Central. Conoce cómo funciona el poder y aceptó sin apretar los dientes cuando Alberto Fernández le anunció que Guzmán ocuparía Economía en su lugar.

Matías Kulfas, futuro ministro de la Producción
Matías Kulfas, futuro ministro de la Producción

Santiago Cafiero será jefe de Gabinete. Amigo personal del presidente electo, última generación política de una familia que es peronista desde 1945, Cafiero debuta en el Poder Ejecutivo. Fue clave en el armado partidario de Alberto Fernández, es su confesor, y tiene buena relación con Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner.

Santiago Cafiero al volante junto al presidente electo Alberto Fernández
Santiago Cafiero al volante junto al presidente electo Alberto Fernández

Eduardo “Wado” de Pedro jurará como ministro del Interior. Militante de la Cámpora, pragmático para encarar la negociación política, De Pedro fue uno de los primeros en conocer que Alberto Fernández sería elegido como candidato a presidente. El futuro ministro del Interior será muy importante para articular la relación de Balcarce 50 con los gobernadores nacionales.

Diputados Wado de Pedro y Maximo Kirchner 1920
Diputados Wado de Pedro y Maximo Kirchner 1920

Ginés González García, un experimentado militante peronista, será ministro de Salud. González García fue ministro de Kirchner, embajador en Chile durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y un defensor permanente de la despenalización del aborto y la fabricación de genéricos para beneficiar a las clases más bajas de la sociedad.

En el Gabinete Nacional, junto a González García, estará Agustín Rossi en la cartera de Defensa. Rossi ya ocupó ese ministerio, y prefería quedarse como jefe del bloque de diputados justicialistas. Pero Máximo reclamó liderar la bancada oficialista en la Cámara baja, y no le quedó otra alternativa que migrar hacia el Edificio Libertador.

Gines González García, futuro ministro de Salud Pública
Gines González García, futuro ministro de Salud Pública

Sabina Frederic reemplazará a Patricia Bullrich en la cartera de Seguridad. Frederic es apoyada por Cristina Fernández, y ese respaldo político sirvió para desplazar a Diego Gorgal, que ya pensaba cómo haría para anular todos los protocolos de seguridad urbana que instruyó Cambiemos.

Frederic tiene una mirada peculiar sobre el terrorismo y el entrenamiento militar: considera que Hezbollah solo es una organización política en el Líbano y exigió que se dejen de usar “los movimientos vivos” en los cuarteles para entrenar a los soldados de las Fuerzas Armadas.

Felipe Solá fue elegido como ministro de Relaciones Exteriores. No tiene experiencia diplomática y lee todo el día ensayos y papers sobre la agenda global para entender qué sucede en Occidente y Oriente. El futuro canciller cree que hay que quitar la ideología en las relaciones bilaterales, viajará alrededor del planeta para empujar las producciones nacionales y afirma que el Grupo Lima es un foro regional que debe revisar su hoja de ruta para forzar la sucesión de Nicolás Maduro.

Felipe Solá, próximo ministro de Relaciones Exteriores
Felipe Solá, próximo ministro de Relaciones Exteriores

Daniel Arroyo ocupará la cartera de Desarrollo Social. Experto en la lucha contra el hambre y la pobreza, Arroyo es muy importante para el gobierno de Alberto Fernández.

El futuro ministro tiene el suficiente conocimiento y experiencia política para manejar un área pública desbordada por la crisis económica y social. Alberto Fernández asumió que un error en esta cartera puede desembocar en una tragedia que ya se observó en Chile, Perú y Bolivia.

Además de Arroyo, Nicolás Trotta estará en Educación, Matías Lammens en Turismo y Deporte, Gabriel Katopodis en Obras Públicas, Juan Cabandié en Medio Ambiente, Roberto Salvarezza en Ciencia y Tecnología, Claudio Moroni en Trabajo, Tristán Bauer en Cultura, Mario Meoni en Transporte y Luis Basterra en Agricultura.

Alberto Fernandez y Matías Lammens, futuro ministro de Turismo y Deportes
Alberto Fernandez y Matías Lammens, futuro ministro de Turismo y Deportes

Alberto Fernández designó a pocas mujeres en su gabinete. María Eugenia Bielsa como ministra de Hábitat, Marcela Losardo en Justicia, y Elizabeth Gómez Alcorta en la cartera de Equidad. A Bielsa la conoce desde hace años y sabe de su conocimiento y dedicación personal, Losardo es su socia en el estudio y Gómez Alcorta es abogada de Milagro Sala.

El gabinete nacional de Alberto Fernández tendrá 21 ministros que intentarán representar a las distintas fuerzas peronistas que conviven en el Frente de Todos. Los 21 ministros serán anunciados hoy en las oficinas del presidente electo en Puerto Madero.

Alberto Fernández ofrecerá una conferencia de prensa para explicar por qué eligió a cada uno de sus compañeros de ruta.

Mauricio Macri, en cadena nacional: “Dejamos un Estado en el que es más difícil robar la plata de los argentinos”

El Presidente da un balance de su gestión. Criticó el estado en el que recibió la información: “No había estadísticas y estaba todo en papel. El Estado gastaba mal la plata de los argentinos”.

En un extenso mensaje por cadena nacional -la primera de su presidencia- Mauricio Macri da un balance de su gestión de los últimos cuatro años. En el apartado Calidad Democrática, el Presidente fue contundente: “Dejamos un Estado en el que es más difícil robar la plata de los argentinos”.

“Los argentinos sufrimos durante mucho tiempo las consecuencias de la corrupción en el Estado, en parte porque el Estado no se controlaba a sí mismo. Después de cuatro años de reformas, dejamos un Estado en el que es mucho más difícil robarle la plata a los argentinos, siempre habrá pillos y ladrones, en todos los gobiernos, pero el Estado tiene que asegurarse de que dejen las huellas marcadas y poder atraparlos”, expresó el mandatario, que termina su mandato el 10 de diciembre.

Asimismo, Macri fue tajante al decir que “el Estado funciona mejor que en 2015” y recordó cómo recibieron la estructura: “No teníamos información ni estadísticas. Todo estaba en papel. El Estado atendía mal y gastaba mal la plata de los argentinos. Ahora tenemos un Estado más eficaz, con información pública confiable”.

“Ya no hay más papel, usa mejor la plata de los argentinos, atiende mejor a los ciudadanos y es mucho más transparente. Todas las compras y decisiones quedan registradas y están al alcance de los ciudadanos gracias a la ley de acceso a la información pública que sancionamos nosotros”, continuó.

 PlayMauricio Macri habla de corrupción por cadena nacional

Al concluir esta parte de su discurso, enfatizó en que servirá para el futuro: “Este nuevo Estado, más moderno y más transparente, será bueno para este gobierno y los que vengan después, porque podrán tomar mejores decisiones, y es bueno para los ciudadanos, porque tienen un mayor control y porque ya no se sienten cadetes del Estado”.

En sintonía con esto, Macri lo unió a las obras que se realizaron durante su mandato: “Todo esto lo hicimos con transparencia, sin corrupción, y precios más bajos para el Estado. Empezando y terminando las obras. Después de una década en que la norma era todo lo contrario. Corrupción, sobreprecio, obras que nunca se terminaban. Por ejemplo estos años cada kilómetro de autopista nos costó USD 2.500.000. Antes costaba USD 4.700.000. Casi el doble. Dejamos también una revolución en nuestra manera de volar y de conectarnos como país. Cuando llegamos volar era un privilegio para pocos. Casi todas las rutas pasaban por Buenos Aires y Aerolíneas estaba en una situación crítica. Muchos aeropuertos habían quedado chicos o viejos”.

Economía

Era uno de los puntos más esperados sobre el balance. Sin embargo, no hizo mención a la restricción a la compra de dólares que se impuso los últimos meses ni se refirió en profundidad a la deuda: “Ordenamos las bases de nuestra economía. Tenemos, por ejemplo, reservas robustas en el Banco Central. Algo que en 2015 no había. Cuando llegamos el Banco Central tenía reservas netas negativas. Hoy dejamos USD 20 mil millones más de los que recibimos”. PlayMauricio Macri hablando sobre economía – Dólar

Y añadió: “Tenemos también un dólar a un precio razonable. El próximo el Gobierno no va a estar obligado a sincerar un dólar ficticio, como sí tuvimos que hacer nosotros. Hace más de un año exportamos más de lo que importamos”.

Con respecto al préstamo del FMI, advirtió: “Otra confusión es sobre que hicimos con la plata que nos dio el FMI. El 95% del préstamo lo usamos para pagar otros vencimientos de deuda en dólares. Y otra parte para reservas del BCRA. Los desembolsos del FMI tienen trazabilidad”.

“Nuestro balance externo total, que es la diferencia entre los dólares que generamos y los que consumimos es el mejor en muchos años. Repasando: reservas, superávit comercial, equilibrio fiscal, equilibrio externo, dólar competitivo, energía recuperada, menos gasto, menos impuesto. Todos esto que tenemos ahora y no teníamos en 2015 son cimientos importantes para una economía sólida que quiere crecer”, concluyó. PlayMauricio Macri hablando sobre economía – Deuda y déficit

Otro punto sobre el que hizo hincapié el jefe de Estado fue la “cultura del poder y calidad democrática”, algo que, según él mismo definió, era “un cambio que venía siendo reclamado por la propia sociedad”.

Y argumentó: “Estábamos cansados, hastiados de nuestro fracaso colectivo, ese cambio comenzó. Yo sé que está aún muy lejos de haber concluido. Pero la buena noticia es que ya comenzó y que no tiene vuelta atrás. No pertenece a un presidente ni a un partido ni a un gobierno. Nos pertenece a todos. Es un patrimonio común”.

“Es un logro del que podemos sentirnos orgullosos. Pensemos como pensemos y hayamos votado como hayamos votado. Me alegra haber sido parte, pero más me alegra y me enorgullece que hoy podamos ser un país más tolerante. Más respetuosos con los que piensan diferente”, subrayó. PlayMauricio Macri hablando sobre economía – FMI

Aquí aprovechó para resaltar que “ser presidente fue un honor y una responsabilidad inmensa” y recordó: “Intenté en todo momento estar al servicio de todos, buscando la mejor manera de resolver nuestros problemas, lo más antiguos y los más nuevos. Quise escuchar todos los puntos de vista. Para elegir el mejor y evitar equivocarme. Y cuando me equivoqué busqué corregir mis errores lo más rápido posible. Y siempre les dije la verdad como debe ser en esta Argentina que estamos construyendo”.

“Ya no hay lugar para liderazgos mesiánicos. Vivimos cuatro años de libertad total de expresión y de prensa. Sin guerra contra el periodismo ni ataques del gobierno a quienes piensan distinto. Es un logro colectivo que nos merecemos mantener. En estos años, jamás critiqué a un periodista ni desmentí una información que me pareció incorrecta”, completó en lo que pareció un mensaje para los años que vienen.

Como muchas veces durante sus actos de gobierno, Macri destacó lo realizado en energía e infraestructura: “Habíamos pasado de ser un país exportador a uno importador, había cortes de luz recurrentes y casi no existían las renovables. Todos esos problemas están arreglados. En 2015 los argentinos pagaban el 15% de sus facturas de gas y hoy el 80%. Este año volvimos a exportar gas y tenemos equilibrio en la balanza energética”.

“Aumentamos casi un 30% la capacidad eléctrica, que nos permitió bajar en un 40% los cortes de luz porque el sistema tiene una capacidad de reserva muy superior y se adapta en los días de más calor. Dejamos un país con más energía, con inversiones en marcha, con una tarifa social para tres millones de hogares y una matriz menos contaminante”, afirmó.

Y cerró: “La actividad en Vaca Muerta se multiplicó y estamos cada vez más cerca de convertirnos en un país productor. La producción de gas no convencional se multiplicó por tres y la de petróleo no convencional por cuatro”.

Durante varios tramos Macri pareció pedir disculpas o ensayó autocríticas. Uno de los momentos donde más se vio esto fue cerca del final, luego de repasar los grandes aspectos de la gestión: “Estos cimientos también pueden ser difíciles de ver. Alguno de ustedes pueden preguntarse: ¿Qué me importa todo esto si mi salario no mejora? Es cierto. Es una gran frustración para mí que sea así. Pero también es cierto que todas estas condiciones son indispensables para crecer. Crecer y tener más trabajo y mejores salarios”.

“Lamento no haber podido ofrecer mejores resultados en estos años. Nos chocamos contra la misma piedra de tantas décadas en la vida de los argentinos: el dólar. Con cada suba del dólar, venían después la inflación y el aumento de la pobreza”, justificó.

A pesar de esto, insistió con que “el esfuerzo no ha sido en vano” y sentenció: “No perdimos cuatro años. Sólo cuando todos nos pongamos de acuerdo sobre cómo tener una moneda fuerte vamos a poder crecer y generar empleo”.

“Nada nunca puede estar por delante de los argentinos. Voy a seguir acompañándolos desde la oposición. Siempre de manera constructiva y responsable. Hoy hay una alternativa sana de poder en la Argentina. Vamos a seguir juntos con una presencia sólida en el Congreso. Para seguir trabajando por todo lo que falta. No tenga ninguna intención de poner trabas a propuestas sensatas y transparentes. El futuro de los argentinos de ni más ni menos de todos los argentinos”, concluyó el mandatario.

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