“Vivimos en una Necochea que duele, que sigue sin planificar y poner prioridades”

* Por Franco D. Gussoni Maripan.

El tiempo que nos toca transitar en nuestro Distrito es realmente alarmante. Los trabajadores municipales vienen movilizándose mes a mes en lo que pareciera ser una odisea por el pago de sus salarios, tanto es así que hoy comenzaron con un “paro” y cese de sus actividades ante la demora y el supuesto –y sin dudas– ridículo método de pago en cinco cuotas. Si, un sueldo mensual dividido en cinco veces. Una tontera que en nuestra ciudad es realidad.

Pero la realidad nuestra tiene mucho de ficción. En las últimas horas se pudo ver en algunas portadas de distintos medios de comunicación a nuestro Intendente dialogar sobre un pseudo fallo sobre la Tasa Portuaria afirmando que este: “Implica principalmente aumentar significativamente la inversión pública”. Y si miramos hacia atrás, parece ser que la última gran obsesión de este funcionario es la “obra pública”. Raro si se observa que todas las que comenzaron en el último tiempo se encuentran paralizadas y sin finalizar correctamente.

No solo que no atiende la realidad propia de nuestro Municipio, sino que otros dirigentes locales salen a “dar la cara” y asegurar que:“tenemos que contribuir a que Facundo López sea gobierno nuevamente”.¿Nuevamente? Yo considero que un nuevo gobierno del Sr. López nos llevaría a la “ruina”. Y creo que los necochenses hemos sido demasiado benévolos en una gestión que sólo ha servido para acomodarse, servirse de las arcas municipales y realizar un negociado propio de los que realizan aquellos quienes no aman su tierra y la ven con ojos de depredadores. Pero no sólo esto, que de por si es grave, se ha encargado de quitarle la dignidad que todo trabajador merece: salario digno –en tiempo y forma– y elementos adecuados para su trabajo –no basta charlar con empleados de distintas dependencias como para saber que no poseen los materiales que deben utilizar–. No pensar en ellos es demostrar el desinterés de sus familias y por sobre todo desmerecer a los ciudadanos. 

Este tiempo sólo me hace reflexionar en torno a estos conceptos. Porque es una Necochea que duele, que sigue sin que la quieran, que sigue sin pensar en que hay mucho por hacer (no me atrevo a decir que en realidad todavía hay que hacerla de nuevo), siguen sin planificar a mediano y largo plazo, y nos siguen conformando con migajas (algunas luces “novedosas” y… bueno, no sé qué más) sin poner como prioridad los ejes fundamentales: salud, obra pública (planificada y de calidad), seguridad y educación.

Si hoy incursiono en política es por esto mismo: necesitamos renovar la dirigencia política y poner los pies sobre la tierra. Acompañar las luchas y trabajar en pos del Bien Común, pero “común” a todos los que a veces “sobrevivimos” y no de los que están en la cúspide del poder político y económico.

* Franco Gussoni (25) es un joven dirigente político y social de nuestra ciudad.Estudiante egresado del profesorado de Historia del ISFD Nº163. Integra el Movimiento Social por la República (MSR) y es candidato a concejal suplente en la lista de Juntos por el Cambio.

Lo que nos deja Kobe Bryant

Etapas finales de su carrera

Era el año 2014, recién empezaba a ver basquet seriamente. Las historias más grandes del momento eran:

  • Los Miami Heat de LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh en su camino a la final; en busca de repetir el título logrado el año anterior.
  • Los San Antonio Spurs, liderados por el trío de Tim Duncan, Manu Ginobili y Tony Parker buscando venganza contra los Heat, por haberles arrebatado el campeonato el año anterior en lo que fue una de las mejores finales de los últimos tiempos.
  • Por último, el experimento fallido de Los Ángeles Lakers con el fin de conseguirle a Kobe Bryant su sexto anillo para poder igualar a su modelo a seguir, Michael Jordan.
    Este último consistía en juntar a cuatro de los mejores jugadores del momento, Kobe y Pau Gasol ya eran compañeros; y habían sido las dos piezas clave para que la franquicia más importante de Los Ángeles ganara sus dos últimos títulos en 2009 y 2010. Durante el verano habían contratado al legendario base Steve Nash y habían conseguido, mediante un intercambio de jugadores, al mejor pívot de la liga en Dwight Howard.
    Esta temporada tuvo a los Lakers muy afectados por las lesiones y luchando por conseguir una plaza de playoffs. Bryant, orgulloso desde su nacimiento, no iba a permitir que su equipo no llegue a las etapas finales de la temporada y dio todo lo que le quedaba de carrera con el fin de conseguirlo. Tanto es así, que se rompió el tendón de Aquiles en un partido de temporada regular contra Golden State Warriors. Esta lesión significaría el declive más importante de su carrera, jamás volvió al nivel que tenía esa temporada, que, para algunos, estaba siendo la mejor de su carrera.
    Su último partido fue contra los Utah Jazz en lo que fue lo una noche espectacular en todos los sentidos para el escolta. Pudo retirarse en su cancha frente al público para el que había jugado por 20 años. Y como no podía ser de otra forma se tenía que ir haciéndonos acordar quien fue durante toda su carrera. Kobe anotó 60 puntos en la victoria de sus Lakers y metió los tiros más importantes sobre el final para imponerse al rival.

Figura

A pesar de no haber visto mucho básquet hasta el momento, Kobe Bryant era uno de esos jugadores que yo conocía, sabía dónde jugaba, de qué posición y también sabía que era uno de los mejores anotadores desde Michael Jordan. Siempre veía en redes sociales tiros increíbles que anotaba, partidos decididos por él en el último segundo y compilados de sus mejores jugadas. Personalmente me llamaba mucho la atención cómo hacía para meter tiros con uno o más jugadores del equipo rival en su cara. Tanto era así, que cuando yo iba a entrenar al club en el que jugaba, lo primero que hacía era imitar alguno de estos tiros. Lo hacía sin defensores cerca mío, únicamente tratando de hacer el mismo movimiento. Pero no llegaba a estar cerca cada vez que tirábamos un papelito a la basura como un tiro de básquet.
No fui el único que intentaba imitar el juego del mejor jugador de la historia de la segunda franquicia más ganadora de la NBA. Jugadores estrella como DeMar DeRozan declararon que su inspiración para jugar al básquet fue: “The Black Mamba”(Apodo que se dio a sí mismo). La nueva generación de jugadores creció viendo a Kobe Bryant dominar en la NBA. Muchos trataron de modelar su juego en base al de Kobe.
Trae Young, el jugador de segundo año de Atlanta Hawks usó la camiseta número 8 el día 26 en su honor, y anotó 45 puntos. Devin Booker, gran fanático de Bryant no pudo evitar las lágrimas cuando homenajearon a su ídolo en el partido entre Phoenix Suns y Memphis Grizzlies.

Legado

La auto exigencia de Kobe Bryant fue un ejemplo para una generación, no solo de basquetbolistas, ni de deportistas, sino de personas. El intento de ser siempre la mejor versión de uno mismo, es uno de los valores más importantes que el basquetbolista nos hereda. En todas las facetas de su vida intentó ser el mejor, lo fue como jugador. Luego de su retiro, incursionó en el mundo del espectáculo, dirigiendo un corto autobiográfico que ganó un premio Oscar en el año 2018 y se esforzó al máximo por ser el mejor padre posible, era muy apegado a sus hijas, entrenaba personalmente a Gigi (Gianna Maria), de 13 años, también fallecida en el accidente.
El mundo del deporte va a extrañar a una personalidad como la de Kobe Bean Bryant, es triste que se haya ido tan prematuramente cuando aún tenía mucho que dar. La tradición de la familia de jugar al basquetbol estaba en las manos de su queridísima GiGi, que sentía o, mejor dicho, sabía que podía aguantar la presión de ser la sucesora de su padre.

El mar tiene vida propia

Por Osmar Ciotti

Somos una ciudad con más de 65 km. de costa. Sumemos el Río Quequén.

Bien podríamos ser potencia en deportes náuticos. Pero no lo somos.

Salvo honrosas excepciones en varias disciplinas, tendemos a darle la espalda al mar y al río.

Lo ocurrido en la competencia de este fin de semana, 37ma. edición de la Río Mar, puso en evidencia que la gran mayoría carecemos de conocimientos acerca del comportamiento de Su Majestad, el Océano Atlántico.

Como dijo el guardavidas Pablo Suárez que entrevistamos hoy: “El mar tiene vida propia”.

La desaparición del nadador Ezequiel Bermejo nos conmocionó. Esta competencia es un clásico del verano y nunca había sucedido algo así. Hasta que sucedió.

¿Y por qué?

El prefecto mayor Aníbal Moya, nos contó en la radio,Maestra 97.3, que “la largada desde el río fue óptima, en condiciones inmejorables, con bajante y corriente a favor. Sin embargo, el brusco cambio del viento, produjo un oleaje importante justo cuando la mayor cantidad de nadadores ingresaba al mar abierto. El escenario se complicó mucho”.

Francisco Medina, guardavidas que salió tercero en la competencia, visitó nuestros estudios y manifestó que “la situación del grupo de vanguardia fue distinta a la que les tocó a los más rezagados. Las olas de dos ó tres metros pusieron muy difícil la carrera. Y más cuando ya habías nadado gran parte del recorrido”.

Pancho dijo: “Hay que entrenarse mucho para este tipo de competencias, física y mentalmente. No es para cualquiera. Situaciones imprevistas pueden desequilibrarte y ponerte en aprietos”.

“Por ejemplo, la colonia de lobos de dos pelos que está en la punta de la Escollera Sur, puede ser intimidante, aunque son absolutamente amistosos, pero se lanzan al agua y se mezclan con nosotros. De hecho a mí, un lobito me pasó por encima y lo tomé como algo pintoresco. A otros, una situación así los saca de la carrera”, agregó Medina.

Sobre los kayakistas, Pancho explicó que “son como el copiloto, la hoja de ruta del nadador, y tienen que estar muy bien entrenados. No cualquiera enfrenta el oleaje y situaciones imprevistas”.

“Casi tres horas de carrera producen principio de hipotermia, más cuando en el río la temperatura era de 18° y descendió 3 ó 4 grados al llegar al mar. El cuerpo se ve afectado. Y para esas situaciones también se necesita preparación mental”, remarcó Medina.

“No sabemos qué pudo pasarle a Bermejo. Se dice que estaba haciendo una buena carrera, normal y de punta. Hasta que su kayakista rompió un remo y dejó de acompañarlo. Es un misterio. Lo que era una fiesta terminó en tragedia”, completó Francisco, que no tiene ningún motivo para celebrar su esforzado tercer puesto entre 550 participantes.

Ante estos testimonios, mucho hemos aprendido. Y es una durísima lección que.nos propinó el mar, ese maravilloso enigma que tiene vida propia.

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