COVID-19: Ilusión de Conocimiento y riesgo de rebrote

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Por Dr. Sergio Guala*

El expertos calculan que la vacuna contra el COVID-19 estará para fines de diciembre o los primeros meses de 2021 (Shutterstock)
El expertos calculan que la vacuna contra el COVID-19 estará para fines de diciembre o los primeros meses de 2021 (Shutterstock)

Cuando se escribe un trabajo de investigación científica o una tesis doctoral, desde luego, lo primero que hay que definir es el tema a investigar y lo próximo que son las herramientas y la metodología con la cual se va a llevar adelante la investigación.

En Argentina, para tratar el tema de la pandemia se está incurriendo en un error metodológico que es “la dicotomía entre salud o economía “ que está generando una innecesaria parálisis operativa.

El tratamiento metodológico adecuado para comprender una pandemia no es utilizar una dicotomía entre salud o economía, sino el concepto de Implicancia Recíproca frecuentemente utilizado en ciencia duras. Es decir, lo que A produce sobre B y B sobre A.

Una pandemia siempre es un tema de salud que tiene tres niveles de intervención: sanitario, económico y social. Tanto el sanitario en sí mismo, como el económico y el social, poseen una implicancia recíproca sobre la salud pública.

Desde el aspecto sanitario, los epidemiólogos e infectólogos deben asesorar sobre cómo evitar el número de contagios, establecer las bases del tratamiento, definir el aislamiento y el tiempo del mismo, y los protocolos más seguros para, de acuerdo al número de testeos, abrir o cerrar el aislamiento social.

En la Ciudad de Buenos Aires, el pico de contagio se prevé para fines de mayo o principios de junio
En la Ciudad de Buenos Aires, el pico de contagio se prevé para fines de mayo o principios de junio

En relación al aspecto económico; la disminución de ingresos, la pérdida de trabajo o el aumento de la desocupación por la crisis económica, tiene una acción directa sobre la salud. Y finalmente el aspecto social puede verse fuertemente afectado por ingresar en una forma de frustración social, desesperanza y síndrome de orfandad económica que pudiera generar diferentes planos de inquietud social.

En nuerociencias aplicadas, tanto en neuropolítica como en neuroeconomía, se estudia el fenómeno de Ilusión del Conocimiento que explica una buena parte de porqué ciertas políticas de gobernanza fracasan.

Los dirigentes tienen la Ilusión de Conocimiento respecto de cuál va a ser el comportamiento de la sociedad frente a una crisis política, económica o como en este caso, respecto de una pandemia.

Los estudios del McGovern Institute, llevados adelante junto con el MIT y la universidad de Stanford, demostraron que el cerebro humano está fuertemente influido por la cultura. De tal manera pudiéramos imaginar que los anglosajones frente a un protocolo o una lista de recomendaciones obedecen; mientras que los latinoamericanos opinan, consideran o discuten.

Sin embargo, se ha demostrado que en casos de crisis como la que estamos viviendo respecto de la pandemia -sin mucha diferencia- todas las culturas tienden a reaccionar de forma similar. Tanto en París, Londres, New York, Madrid, las autoridades han tenido que ir para atrás o revertir la apertura toda vez que no tuvieron en cuenta un comportamiento social transgresor y negligente.

Volviendo al concepto de implicancia recíproca, resulta necesario abrir la cuarentena por el estrés social y el efecto económico que está produciendo al país y que producirá sobre la salud pública y el riesgo de inquietud social. Si nos enamoramos de la cuarentena, esta perderá eficacia, pero si no salimos gradualmente como indican tanto Anthony Fauci, como Gabriel Leung, el riesgo de hacerlo de forma espontánea o silvestre, nos puede llevar al temido rebrote.

La repetición y el paso del tiempo hace que el cerebro humano procese la amenaza cada vez con menor rigor. Una persona que sufre un infarto tiende a reducir sus factores de riesgo de forma adecuada durante el primer trimestre, de forma incompleta en el segundo trimestre y solo unos pocos sostienen el cambio de hábitos mas allá del año.

Si las autoridades, a través de la Ilusión de Conocimiento, cuentan con que la población mantiene en alto el concepto de alerta, se equivocan. Para abrir y salir del aislamiento social deben realizarse no sólo mas testeos, sino además llevar adelante un plan sistemático de saturación para influir en cambios de hábito en el comportamiento social.

El uso de barbijo es obligatorios en Capital y Provincia de Buenos Aires
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La Argentina realiza 1800 tests por millón de habitantes, Uruguay 5700, Chile 9850, Ecuador 4300 y Panamá7300. La recomendación para no caer en la Ilusión de Conocimiento sería establecer a través de los diferentes medios de comunicación, un plan de prevención con protocolos bien segmentados e indicando por actividad cuáles deben ser los lineamientos y medidas a seguir.

Hasta este momento, tenemos la ilusión de que todos hemos entendido y vamos a guardar medidas de aislamiento, distancia social y responsabilidad cívica.

Sin embargo, cuando se masifique la apertura y vaya pasando el tiempo, el sentido de alerta va a disminuir peligrosamente y existe el riesgo de cotidianizacion y relajamiento de las medidas de seguridad.

Un ejemplo de esto fue lo que pasó con la despedida de Trinche Carlovich en donde el dolor por la injusta pérdida llevo a la ruptura de la cuarentena. Algo similar ocurre en los barrios carenciados donde se suceden 50 nuevos contagios por día y donde parece muy difícil lograr y mantener conciencia de alerta.

En el cerebro humano hay regiones encargadas de sostener la alerta, que no debe ser confundida con la ansiedad o el pánico. Quien parece haber comprendido bien, desde un aspecto metodológico y no ha caido en la Ilusión de Conocimiento, es la administración de Angela Merkel, quien no plantea dicotomías (salud o economía), y ha conformado un gabinete de asesores compuesto por epidemiólogos, infectólogos, neurocientíficos, economistas, educadores y juristas.

Hasta acá la Argentina esta siendo reconocida internacionalmente por el buen manejo del aislamiento preventivo. Nos queda un tiempo precioso hasta el 24 de Mayo para comenzar a trabajar en un plan de difusión de protocolos segmentados y aumentar la cantidad de testeos.

Sería lamentable que nuestras autoridades se equivoquen y caigan en la Ilusión de Conocimiento y cuenten con un nivel de adhesión y alerta que la sociedad pudiera ir perdiendo con el paso del tiempo. Hoy más que nunca debería estar vigente la frase de Alejandro Magno: “De la conducta de cada uno depende el futuro de todos”.

*El autor es neurocientífico

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