22/05/2024

Locales

ALGUNAS REFLEXIONES ACERCA DE LA EXPERIENCIA MIGRATORIA

04/09/2023 |



 Todos sabemos que  emigrar es trasladarse de un lugar a otro, dejar su propia patria con el propósito de domiciliarse en otro país e inmigrar llegar a un país para domiciliarse en él los que estaban domiciliados en otro. Migrar comprende ambos significados, emigración e inmigración y puede ser cualquiera de los dos. Y muchos son los tipos de migraciones. Nos interesan aquí las migraciones voluntarias, las que se realizan de una manera pensada, programada ya sea por trabajo, por estudio o por otros motivos. Muy distinta será la emocionalidad puesta en juego de la del migrante forzado, cuyo objetivo es salvar su vida.

Unos migran, otros no, el por qué esta dado no solamente por las condiciones socioeconómicas  del país en el que vive, o intereses particulares, o por trabajo, etc. sino que engloban y quizás resaltan toda una situación psicológica, afectiva, que conlleva esta decisión, ya sea para aquellos que se van como para aquellos que se quedan.

Lo que importa en este escrito es qué implica migrar. Qué  significa emocionalmente dejar la tierra de uno para ir a otro país para establecerse en él.  Sabemos que es éste un tema conflictivo, la emocionalidad está muy implicada, y nos sentimos en una encrucijada que debemos resolver.

La decisión de migrar, desde el punto de vista psicoanalítico, que es lo que queremos enfatizar,  implica en todos los casos,  vivir una situación complicada: pensar de tener que hacer frente a una dinámica cultural y social nueva pone al individuo en una situación emocionalmente crítica. La incertidumbre se apodera de él y facilita la tendencia a idealizar, que significa modelar la realidad como para que sea perfecta,   y con la que nosotros los psicoanalistas debemos trabajar, para que pueda encontrar la decisión más ajustada posible a su deseo de migrar.

Pero suponiendo que la decisión final sea la de migrar, a qué deberá hacer frente una vez que haya decidido dejar su país?. Antes que nada, la reacción de los que no migran,  de su entorno familiar,  amigos, colegas etc.: deberá  hacer frente a sentimientos no siempre amigables. Y esto es doloroso para él.   En muchos casos hemos visto en nuestras observaciones, que la partida de un ser querido  es sentida como una traición, un abandono. Y esto es percibido por el que parte. 

Y cuando llega al nuevo país? El encuentro con otra cultura, otro idioma, otras miradas no familiares, lo pone en situación de desajuste emocional en relación a su identidad, entendida ésta como la conciencia de sí mismo, el sentirse uno mismo, identidad que tratará de mantener lo más centrada posible frente a tanto cambio. Esto le requiere esfuerzo y ayuda, que probablemente encontrará en asociaciones o en comunidades de migrantes de su mismo país. 

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Nuestras  observaciones  de este fenómeno nos han hecho comprobar que, si bien no es posible generalizar, ya que mucho depende de la personalidad del migrante, desde un punto de vista psicoanalítico, el desarraigo es uno de los sufrimientos más profundos que va a tener que superar el migrante. La migración trae numerosos cambios, ya sea en la realidad externa e interna, muchas ausencias de personas queridas, en fin la pérdida de muchos envoltorios emocionales que han acompañado la persona durante su vida y   dependerá de cómo los ha vivido saber si llegará preparado o menos para esta experiencia.

Sin embargo, la buena adaptación al nuevo panorama sociocultural y emocional,  no es un imposible, puede ser alcanzada, con esfuerzo, por supuesto, y  dará lugar al surgimiento de aspectos creativos y personales  que permitirán al migrante sentir que ha cumplido el objetivo que se ha propuesto. 

 En efecto, la migración es una crisis evolutiva en la vida de una persona y puede resultar ya sea en una buena o en una defectuosa adaptación,  dependiendo esto de las vicisitudes de la vida del migrante. Representa,  esencialmente, un  corte en la continuidad de su vida. 

En qué consiste la intervención psicoanalítica en estos casos? En dos direcciones:  antes de partir,   mediante la escucha y la comprensión psicoanalíticas,  el trabajo se cifra en preparar al futuro migrante a tolerar el corte cultural, social y emocional de su vida que implica la decisión que tomó,  como así también la escucha y comprensión psicoanalíticas que prestamos va a ayudar a los que se quedan, como en el caso de los padres cuando los hijos se van  y  los nietos sólo pueden ser mimados a través de la tecnología, que por suerte existe,  o los adolescentes y niños, cuando deben emprender una experiencia de este tipo.

Una vez en el nuevo país,  la intervención  psicoanalítica le es útil para tratar el desajuste emocional cultural y social que siente el migrante cuando llega,  al que tiene que hacer frente para que su migración se transforme en una buena adaptación al nuevo país.

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Lic. Liliana Ferrero

Miembro Titular de APdeBA

ASOCIACIÓN PSICOANALÍTICA DE BUENOS AIRES