19/07/2024

Opinión

Feliz día

¿Qué significa ser padre?

16/06/2024 10:33 | Un nuevo festejo del “Día del Padre” llega hoy a muchos países de distintos continentes, por lo que me gustaría compartir algunas reflexiones sobre el tema de la paternidad.


por Jerónimo Moretti


En estos días me aparecía en la cabeza constantemente la pregunta: ¿Qué significa ser padre? Esta pregunta me llevó a tratar de ir tejiendo distintas respuestas. Luego de varias idas y vueltas, decidí buscar la palabra en el diccionario de la Real Academia Española y para mi sorpresa, me encontré con unas quince acepciones. Éstas van desde ser el macho que engendra una cría. Es decir, el que cumple una función puramente biológica y que nos empata con los animales, hasta el hombre que tiene a su cargo las funciones de protección y afectivas con un otro, que ya no necesariamente tiene que ser su progenitor. Dichas funciones pueden ser cumplidas por cualquier figura cercana, hecho que enriquece infinitamente el término “padre”.
A mí me gusta entender la paternidad de este último modo. Quiero decir, me gusta pensar que un padre es principalmente la persona que cumple las funciones de cuidado y afecto. Cuando somos chiquitos los padres se vuelven una especie de guardavidas constantes. Cada quien con su estilo, cuida y da a conocer el mundo a sus hijos, a la vez que va conociendo a ese niño. Es decir, empieza a saber qué cosas le gustan y cuáles no, si es inquieto, si es tranquilo, etc.
Nuestros padres (no necesariamente los biológicos), nos enseñan o nos transmiten dichas funciones (de cuidado y afecto) a medida que ellos las ejercen con nosotros. No son funciones que se aprendan en la teoría. Un padre, de este modo, es aquel que cría respetando al niño como alguien con curiosidad propia y, va dando un espacio seguro que le fomente esas ganas de conocer.
De esta manera, pienso que ocurre algo extraño a lo largo de la vida. A medida que crecemos, empezamos de a poco a cumplir estas funciones, también sin darnos cuenta. Por ejemplo, con un hermano, con un sobrino, con una mascota, etc. Así, por momentos, nos vamos preparando para ejercer la paternidad y nos vamos corriendo del rol de hijos.

 Con la expresión “rol de hijo”, me refiero justamente al hecho de necesitar ser cuidado. Al rol que nos ubica en el lugar de no poder ver las necesidades del otro por tener una mirada más centrada en uno mismo. En este sentido, pienso que la adultez nos va llevando a cumplir con las funciones de padre y alejarnos del rol de hijo. No es algo tajante. Todos, en mayor o menor medida, ejercemos ambos roles. Es decir, todos tenemos necesidades, nadie es autosuficiente. Me gusta pensar la adultez como ese paso entre la necesidad exclusiva de ser cuidado y la capacidad de cumplir con las funciones que implica la paternidad (independientemente que se tenga hijos biológicos).
Un buen ejemplo de esto creo que se da cuando nuestros padres se hacen mayores o se enferman. Poder corrernos del rol de hijos y ejercer las funciones de cuidado y afecto con ellos, es un modo de devolver el amor recibido a lo largo de la vida. No estoy hablando de una situación idealizada. Poder sanar heridas, perdonar, dejar de lado viejos rencores, nos ayuda a crecer y a entender que no existen padres perfectos. Ser padres, en definitiva, es cumplir con esas funciones, de manera que permitan a los hijos crecer e ir adquiriendo la capacidad para ejercerlas ellos mismos.

Jerónimo Moretti, psicoanalista. Miembro Titular de APdeBA