El hecho se produjo en el sector de camarines del Anfiteatro Pedro Arozarena, donde desconocidos provocaron un foco ígneo que generó daños materiales en el interior del espacio.
Guardaparques que se encontraban en la zona advirtieron la situación y dieron aviso inmediato a la Policía y a los bomberos. Las dotaciones trabajaron en el lugar y lograron sofocar las llamas en pocos minutos, evitando que el fuego se extendiera a otras áreas del recinto.
Si bien las pérdidas fueron únicamente materiales, el episodio vuelve a encender la preocupación por los reiterados ataques y hechos que afectan a espacios públicos de la ciudad.
