Un macabro hallazgo sacudió la tranquilidad de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) durante la jornada del lunes. El cuerpo sin vida de una beba fue localizado en un sector de construcción destinado a la ampliación de aulas, en el predio ubicado en la intersección de las calles 47 y 117.
La alerta se activó en horas de la mañana cuando un grupo de albañiles que realizaba tareas de mantenimiento divisó el cuerpo de la menor entre los materiales de obra. De inmediato, se dio aviso a las autoridades, lo que derivó en un importante despliegue de la Policía Federal y peritos científicos.
Aunque el examen preliminar de los forenses indicó que no se observaron signos de violencia externa o lesiones visibles, la causa de muerte sigue siendo un enigma. La autopsia, cuyos resultados se conocerán en las próximas horas, será determinante para establecer si se trató de un fallecimiento por causas naturales, asfixia o abandono.
La investigación dio un giro rápido cuando los efectivos lograron identificar a la presunta madre: una mujer de 32 años, ciudadana chilena, que se encontraba desaparecida desde el pasado viernes. Tras un operativo cerrojo en las inmediaciones, fue capturada en la zona de 122 y 50, a pocas cuadras de la unidad académica.
Fuentes policiales indicaron que la mujer sería una paciente psiquiátrica. Junto a ella, también fue identificado su pareja, un hombre de la misma nacionalidad, quien permanece vinculado al expediente mientras se reconstruye el itinerario de ambos durante el fin de semana.
Debido a que el hecho tuvo lugar en jurisdicción nacional, la causa recayó en el juzgado federal a cargo de Alejo Ramos Padilla. El magistrado ordenó:
Preservar la escena: El acceso por calle 47 quedó restringido para facilitar el levantamiento de rastros.
Relevo de cámaras: Se analizan las grabaciones del centro de monitoreo de la UNLP y de las facultades linderas para precisar el momento exacto en que la mujer ingresó al sector de obras.
Peritajes psiquiátricos: Se evaluará el estado mental de la detenida para determinar si es imputable.
Desde el decanato de la Facultad informaron que, pese al vallado y la presencia policial en el sector de las aulas nuevas, las clases no han sido interrumpidas, ya que el epicentro del hallazgo se encuentra apartado de los pabellones de uso cotidiano. La comunidad universitaria permanece en estado de shock ante un episodio que mezcla la vulnerabilidad social con la tragedia sanitaria.