El encuentro se desarrolló en la Ciudad de Buenos Aires y contó con la participación de dirigentes de la Federación Argentina de Municipios, además de funcionarios y gobernadores como Ricardo Quintela, el ministro Gabriel Katopodis y el presidente de la FAM e intendente de La Matanza, Fernando Espinoza.
Los jefes comunales presentaron un petitorio en el que exigen la reactivación de la obra pública con fondos provenientes del impuesto a los combustibles, la actualización de precios y el freno a los recortes de recursos nacionales.
En ese marco, Kicillof destacó la magnitud de la convocatoria: “Una enorme cantidad de intendentes e intendentas vinieron a reclamar por las obras y los recursos que le corresponden a nuestro pueblo”, afirmó.
El mandatario bonaerense fue crítico con la gestión nacional y aseguró que la situación económica y social se agrava día a día. “Estamos viviendo una situación cada vez más difícil: crecen las necesidades mientras el Gobierno nacional se desentiende de sus obligaciones”, sostuvo.
Además, advirtió que las políticas actuales generan un fuerte impacto en la vida cotidiana: “Este programa nacional le está arruinando la vida a la gente”, expresó, al tiempo que habló de una “catástrofe social, productiva, laboral y económica”.
Por su parte, Espinoza remarcó que los intendentes son quienes reciben de primera mano las demandas sociales. “La situación no da para más”, afirmó, al señalar que el ajuste impacta directamente en la producción, el empleo y las condiciones de vida.
El reclamo reunió a representantes de 18 provincias, en una señal de preocupación federal por el freno de la obra pública y la caída de recursos, en un contexto de creciente tensión entre Nación y los gobiernos locales.