El posteo, acompañado por la frase “en un mundo de frutas mentirosas, la naranja es la única que no te vende fruta”, fue interpretado como una descalificación general hacia el resto de los bloques, instalando una lógica de confrontación que muchos consideran ajena al espíritu democrático que debe regir el ámbito legislativo.
El HCD no es un espacio de slogans ni de agravios. Es el lugar donde los concejales, en representación de los vecinos de Necochea, tienen la responsabilidad de legislar, controlar y representar. En ese marco, la diferencia de ideas es parte esencial del funcionamiento, pero el respeto institucional es el límite que no debería cruzarse.
Tratar a otros concejales de “mentirosos” no es una chicana más: es un agravio que deteriora la convivencia política y empobrece el debate. Más aún cuando se lo hace desde una posición que parece arrogarse la verdad absoluta, colocándose por encima del resto.
Distintos sectores advirtieron que este tipo de discursos no solo no aporta soluciones, sino que reproduce una narrativa peligrosa: la descalificación general de la política y de quienes la ejercen.
Paradójicamente, esa lógica suele ser la que termina debilitando las instituciones desde adentro, erosionando la confianza pública y alejando a la ciudadanía de los espacios de representación.
En un contexto donde se necesitan acuerdos para dar respuestas concretas a los vecinos, la confrontación permanente y el agravio como herramienta política parecen ir en sentido contrario.
La política local enfrenta el desafío de recuperar el diálogo, la escucha y la construcción colectiva. El Concejo Deliberante debe ser un ámbito de debate serio, donde las diferencias se resuelvan con argumentos y no con descalificaciones.
La búsqueda de consensos, sin agravios, debería ser el eje del trabajo legislativo. Porque cuando el debate se degrada, pierde la política, pero sobre todo pierden los vecinos.
Y en ese escenario, queda una pregunta inevitable: ¿la Agrupación Comunal Transformadora está abandonando su perfil vecinalista para acercarse cada vez más a la lógica confrontativa de los libertarios?