El siniestro tuvo como protagonista a un Chevrolet —identificado en distintas fuentes como un Agile de color gris o un Prisma— que, por causas que aún se encuentran bajo investigación, colisionó fuertemente contra la parte trasera de un Ford Fiesta Max que se hallaba correctamente estacionado. Como consecuencia del impacto y la inercia de la maniobra, el vehículo terminó dado vuelta, quedando apoyado sobre su techo en medio de la calle.
La violencia del choque motivó un rápido despliegue de los servicios de emergencia. Personal de la Dirección de Tránsito se hizo presente en el lugar y realizó el correspondiente test de alcoholemia al conductor involucrado, el cual arrojó resultado negativo (0,0 g/l), descartando la ingesta de alcohol como factor determinante en el hecho.
Por su parte, profesionales de la salud asistieron al conductor en el lugar y, debido a la magnitud del accidente, decidieron trasladarlo al Hospital Municipal Dr. Emilio Ferreyra para una evaluación más exhaustiva y descartar posibles lesiones de gravedad.
En tanto, efectivos policiales e inspectores municipales trabajaron en la zona para preservar el lugar del hecho, ordenar la circulación y evitar nuevos incidentes en una arteria habitualmente transitada. Finalmente, operarios de una empresa de grúas realizaron las tareas de remoción del vehículo volcado, permitiendo restablecer el tránsito con normalidad tras varios minutos de interrupción.