La interna de La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo de alto voltaje y dejó en evidencia una fuerte crisis dentro del espacio que lidera Javier Milei. El enfrentamiento público entre la diputada Lilia Lemoine y el influencer libertario Daniel Parisini, conocido como “Gordo Dan”, expuso tensiones profundas que ya no se ocultan.
El detonante fue la denuncia impulsada por Sebastián Pareja contra un grupo de twitteros libertarios por amenazas, lo que generó un fuerte rechazo dentro del propio espacio. A partir de allí, las redes sociales se convirtieron en escenario de un cruce sin filtros entre referentes y militantes.
Todo comenzó cuando una cuenta vinculada al sector digital libertario lanzó una crítica contra Pareja. Lemoine salió al cruce con dureza: “Listo, dejá de seguir a Milei”, lo que generó la inmediata respuesta de Parisini. A partir de allí, el intercambio escaló rápidamente con acusaciones personales, ironías y descalificaciones públicas.
“En la vida real, vos dejabas caer al gobierno”, disparó Lemoine, mientras que el influencer le respondió cuestionando su autoridad dentro del espacio. El cruce continuó con frases cada vez más subidas de tono, dejando en evidencia una interna sin conducción clara y con múltiples líneas en disputa.
Este nuevo episodio se suma a una serie de tensiones que atraviesan al oficialismo libertario, donde confluyen dirigentes políticos, armadores territoriales y un núcleo duro de militancia digital con fuerte presencia en redes.
Pero el conflicto no parece limitarse al plano nacional. En Necochea, comienzan a surgir señales de reconfiguración dentro del espacio libertario local. Según distintas versiones, la interna también estaría impactando en el distrito, donde ya se menciona la aparición de un nuevo referente con pasado en la gestión del exintendente Facundo López.
Aunque aún no hay confirmaciones oficiales, el escenario abre interrogantes sobre el futuro de La Libertad Avanza en la ciudad y la posibilidad de un quiebre que replique, a escala local, las disputas que hoy sacuden al espacio a nivel nacional.
En medio de cruces, denuncias y fragmentación, el oficialismo libertario enfrenta un desafío clave: sostener la cohesión interna mientras crecen las diferencias entre sus propios dirigentes y militantes.