Los hechos ocurrieron al mediodía del jueves y, según se pudo reconstruir a partir de testimonios y registros que circularon en redes sociales, los conflictos se iniciaron dentro de las instituciones, principalmente entre alumnas, y rápidamente escalaron en intensidad.
Las agresiones incluyeron tirones de pelo, golpes de puño y patadas. En un primer momento, docentes y preceptores intentaron intervenir para frenar las peleas, aunque no lograron contener la situación. Mientras algunos estudiantes buscaban separar, otros alentaban los enfrentamientos, lo que agravó el escenario.
La situación se trasladó luego a la vía pública, generando momentos de fuerte tensión en las veredas de la avenida 58 y en inmediaciones de la Plaza Dardo Rocha, donde continuaron los enfrentamientos.
En medio de los forcejeos, se detectó que una de las jóvenes portaba una tijera de grandes dimensiones —tipo sastre—, la cual fue retirada de su poder para evitar consecuencias mayores.
Ante el desborde, se hicieron presentes dos móviles policiales que intervinieron para disuadir a los jóvenes. Los efectivos dialogaron con los involucrados y sus responsables, logrando finalmente calmar la situación, dispersar a los grupos y restablecer la circulación peatonal y vehicular en la zona.
El episodio se da en un contexto de creciente preocupación por hechos de violencia en ámbitos escolares, tanto a nivel local como nacional.
En las últimas horas, además, trascendió la circulación de imágenes con amenazas escritas en paredes —con mensajes vinculados a posibles tiroteos escolares— en distintas ciudades del país, que ya alcanzarían a unas 25 instituciones. En el ámbito local, también comenzó a circular una imagen similar cuya procedencia no pudo ser confirmada, aunque algunos estudiantes aseguran que pertenecería a un establecimiento de la ciudad.
La situación genera alarma en la comunidad educativa y vuelve a poner en agenda la problemática de la violencia escolar y la necesidad de medidas de prevención y contención.