La causa, caratulada como “Averiguación de ilícito” y “Intimidación pública - incitación a la violencia colectiva”, es investigada por la UFI Nº 3, a cargo del fiscal Guillermo Sabatini, con intervención del Juzgado de Garantías del Joven Nº 1 del Departamento Judicial Necochea.
El hecho tuvo su origen el pasado 17 de abril, cuando el director del Colegio Cavagnaro radicó una denuncia tras detectar una inscripción con la palabra “tiroteo” acompañada de una fecha, en el interior del baño de mujeres del establecimiento educativo. La situación generó preocupación en la comunidad, especialmente en un contexto de creciente sensibilidad por episodios de violencia en escuelas.
A partir de esa denuncia, se iniciaron tareas investigativas que permitieron detectar la circulación en redes sociales de una imagen donde se observaban armas de fuego con cargadores, acompañada de un mensaje intimidante que hacía referencia a distintos turnos escolares. Según se estableció, dicha publicación habría sido replicada desde una línea telefónica identificada en el curso de la investigación.
Con los elementos reunidos, la fiscalía solicitó órdenes de allanamiento, que fueron otorgadas por la Justicia y ejecutadas en dos domicilios de la ciudad. Como resultado, en uno de los procedimientos no se hallaron elementos relevantes, mientras que en el restante se procedió al secuestro de un teléfono celular, una tarjeta de chip y una CPU.
En el lugar fue identificada una menor de edad, quien fue notificada de la formación de la causa en presencia de su progenitora, conforme a lo dispuesto por el Ministerio Público Fiscal. Los elementos secuestrados fueron trasladados a la sede policial para la realización de las pericias correspondientes.
La investigación continúa su curso con el objetivo de esclarecer completamente los hechos y determinar las responsabilidades en torno a las amenazas que generaron alarma en el ámbito educativo local.